Salarios brasileños reflejan un abismo entre ricos y pobres

Trabajadoras de un supermercado en Brasil que ganan el salario mínimo.
Foto: Viralistas.com

Telesur / Brasil

Después de las medidas económicas impuestas por el gobierno de Michel Temer, la población más desprovista de recursos se vio gravemente afectada, mientras que los ejecutivos de altos ingresos fueron beneficiados en cuanto a los ingresos percibidos por sus salarios. 

En los datos recabados por la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM), el salario mínimo brasileño se ubica en 954 reales (246,22 dólares), lo que marca una abismal diferencia con el ingreso de un ejecutivo, que gana al menos tres millones de reales por mes (774.270 dólares).

De acuerdo con la lista emitida por el organismo, entre los ejecutivos más privilegiados está el presidente del Itaú Unibanco Holding SA, quien obtuvo una remuneración anual de más de 40 millones de reales (10.323.600 dólares). 

Estos ingresos, en comparación con los salarios de profesores, confirman que la educación no es una de las prioridades de la administración de Brasil. 

Un educador brasileño gana un piso salarial de 2.455,35 reales (633,70 dólares) por 40 horas de trabajo semanales.

Ante esta realidad, la coordinadora de la Confederación Nacional de los Trabajadores en Educación (CNTE), Rosilene Correa, señaló que viven en “el país de las injusticias y de las desigualdades”. 

Es claro “en qué nivel de prioridad se encuentra la educación, principalmente la pública”.

El sociólogo y director técnico del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (DIEESE), Clemente Ganz Lúcio, señaló que esto expresa la desigualdad descomunal que hay entre los diversos países del mundo. 

“Esa desigualdad no es sólo perversa, sino también tributariamente injusta”, expresó el directivo del DIEESE.

Para Ganz Lúcio, el salario mínimo que debería percibir un brasileño que tenga un núcleo familiar de dos adultos y dos niños debería ser de al menos unos 3.747,10 reales (967,09 dólares).