Enrique Rocha Monroy: Medio siglo de milagros

Homero Carvalho Oliva*

Tomé prestado el hermoso título de la novela más emblemática del escritor boliviano Enrique Rocha Monroy para valorar el trabajo que este gran autor ha estado desarrollando en poco más de 50 años, y es que en un país como el nuestro tener la producción y los éxitos literarios que obtuvo Enrique dentro y fuera de Bolivia es algo asombroso, un milagro del talento y del trabajo creativo.
Antes de conocerlo personalmente ya había leído esa novela que en 1974 ganó el prestigioso premio Vicente Blasco Ibáñez, de la Editorial Prometeo de Valencia, España, y me había parecido una de las mejores de Bolivia, por eso me extrañó de sobremanera que no la hubieran tomado en cuenta para incluirla entre las 15 novelas fundamentales de la literatura boliviana. 
A propósito de ésta, el gran escritor Augusto Céspedes, autor de Sangre de mestizos, afirma que “en Medio siglo de milagros ya tenemos un género picaresco de fabricación nacional de Rocha Monroy. Género que cultivaron los escritores españoles del siglo de oro, se nos presenta modernizado en esa novela ingeniosa, óptima en recursos expresivos, incluido nuestro castellano mestizo, barroco y popular. /…/ Además de la riqueza del vocabulario oculto en el libro de Rocha Monroy, sobresale en el detalle de su composición objetiva el ejercicio coloquial del lenguaje popular con que trasunta la psicología de los personajes de las clases media y chola, de diferentes regiones del país. Sin alarde imitativo, Rocha hace suyo un nuevo castellano amestizado, con fidelidad e ingenio que recuerdan al cubano Cabrera Infante. /…/Por los antecedentes expuestos, creo que es justo catalogar Medio siglo de milagros entre las obras clásicas de la literatura boliviana”, 
Conocí a Enrique cuando era oficial mayor de cultura de la ciudad de La Paz, 1992, y soy amigo de Ramón, su hermano menor, también escritor. Enrique es un tipo simpático, con un gran sentido del humor y una gran cultura. Da gusto conversar con él sobre cualquier tema, sea éste político, religioso, literario o filosófico. En esa época, la municipalidad de La Paz le publicó el libro de cuentos Yo, señores, soy Choqueyapu Marka.
Pocos saben —porque Enrique no lo ostenta— que es también uno de los escritores más premiados de Bolivia y que sobre su obra han escrito los mejores críticos de literatura, como es el caso de Luis H. Antezana y Augusto Guzmán. Un breve recuento de su obra y de sus premios nos da el siguiente resultado:
En 1968 obtiene el Gran Premio de Cuentos de la Universidad Técnica de Oruro con La confesión, editado por dicha casa de estudios superiores. En 1974, con su novela Medio siglo de milagros consigue el gran premio Vicente Blasco Ibáñez, en Valencia, España, que “lo consagra internacionalmente como el mejor narrador contemporáneo de Bolivia”, según el famoso escritor ya desaparecido Augusto Céspedes. Sentina de escombros obtuvo el Premio de Novela Franz Tamayo, 1975. 
Tiempo que todo lo mudas fue Gran Premio Internacional de Novela del Instituto de Cultura Hispánica de Venezuela, 1976. Crónica del tiempo perdido, Premio de Cuentos de la Revista El Cuento de México, 1977. Tan lejos de Dios, Gran Premio Novela Franz Tamayo, 1978. El rostro de la furia, Premio de Novela del vespertino Última Hora, 1979. Niño Dios, Premio de Cuentos Infantiles de Unicef, 1982. Vida en que siempre se muere, Gran Premio Internacional de Novela La Marcelina, en Valencia, España, 1983. Presagio para dos muertes, Premio de Novela de la Honorable Municipalidad de Cochabamba, 1992. 
Yo señores, soy Choque Yapu Marka, Premio de Cuentos de la Honorable Municipalidad de La Paz, 1993. Otros títulos del autor: Los cuatro tonos del Kikiriki, 1976. Las piernas de Begoña, 1980. Historia de una noche de Bohemia, 1994… Y el zorzal cada día canta mejor, la más completa biografía novelada escrita sobre Gardel, 1992. Anunciación de Miguel Arcángel, 2003; Casa de la vida umbral de la muerte, 2007. El atraco de Calamarca, 2008. 

FUNDAPPAC le ha publicado el ensayo Trascendencia histórica de la Revolución Nacional y Contribución histórica a los bicentenarios de Bolivia.
El Concejo Municipal del gobierno autónomo de La Paz, como parte de su programa de ediciones del Fondo Editorial Pensamiento Paceño, le publicó Domingo rojo del magnicidio, una novela ensayo o historia novela sobre Gualberto Villarroel y los sucesos anteriores y posteriores al colgamiento en la plaza Murillo del presidente mártir, cuya sangre abonó la gesta revolucionaria del 9 de abril de 1952. 
Este libro está dividido en dos partes, la primera incluye el ya publicado años atrás y la segunda parte, textos inéditos de Rocha Monroy, además de más de 100 fotografías cedidas por la familia de Villarroel y la familia Monroy Block.
Sin duda alguna se trata de una extraordinaria historia novelada, escrita con lenguaje picaresco e irónico, sin perder la pulcritud de la narración, necesaria para comprender un período turbulento de la historia nacional que aún nos duele, como si el fantasma de Villarroel nos vigilara para que hagamos que los sueños de una patria nueva y una sociedad más justa se hagan realidad. Una novela que guarda un legado.

*Escritor, poeta y gestor cultural