Canchas Blancas fortaleció la alianza del Ejército con los indígenas

Foto: Freddy Zarco
Recreación de la Batalla de Canchas Blancas (28 de marzo de 2018), donde los indígenas no sólo dieron información a las tropas nacionales, sino que combatieron de forma heroica contra los chilenos.

Fernando del Carpio Z.

La Batalla de Canchas Blancas es uno de los episodios de la Guerra del Pacífico menos conocidos, pese a ser la victoria boliviana más contundente que frustró la intención chilena de ocupar los departamentos de Potosí, Chuquisaca y Tarija, y tomar el triángulo Brasil, Paraguay y Bolivia. 

Chile ya había ocupado el puerto de Antofagasta, el 14 de febrero de 1879, y movilizó sus tropas con la intención de usurpar más territorio boliviano. Nos superaban en cantidad de efectivos y armamento, pero no contaban con que los indígenas informarían sobre todos sus desplazamientos y ser objeto de una emboscada en Canchas Blancas, la noche del 12 de noviembre de 1879, que desbarató sus planes expansionistas, tal como lo refleja la valiosa cartografía incautada.

El Gobierno boliviano reivindica ese triunfo del Ejército, y en ese marco, el Ministerio de Defensa publicó la Memoria del Cnl. Ezequiel Apodaca 1879-1880, que describe ese hecho, y el 28 de marzo de este año se llevó a cabo la escenificación de la batalla en la localidad de Colcha K, provincia Nor Lípez, Potosí.

Oligarquía boliviana

El general en retiro Edwin De la Fuente, el abogado Hugo Suárez Calbimonte y el director del Archivo Histórico de Tarija, Elías Vacaflor Dorakis, explicaron a Democracia Directa, por separado, la significación de esa batalla. 

Todos coincidieron en manifestar que la actuación del general Narciso Campero, comandante de la V División, durante la contienda, fue sinuosa porque estaba más preocupado en llegar a La Paz que en movilizar efectivos a Canchas Blancas y Tambillo. Sólo la presión y la decisión del Cnl. Lino Morales hicieron que autorice la incursión militar.

“En Canchas Blancas se devela la traición de la oligarquía boliviana representada por Aniceto Arce, Narciso Campero y Eliodoro Camacho, que velaban por sus intereses mineros antes que por los del país y estaban contra Hilarión Daza, que los atacó, así como contra el general Agustín Morales, a quien asesinan después de que denunció que Mariano Melgarejo era instrumento de los chilenos”, expresó el exjefe militar.

De la Fuente considera que al país vecino le preocupó que en Canchas Blancas haya caído documentación valiosa sobre sus intenciones geopolíticas y pruebas fehacientes de que querían adueñarse del sur de Bolivia y del norte argentino.

“Chile tenía seguro que no iba a tener oposición en Canchas Blancas, Arce les había garantizado la inamovilidad de la V División, que estaba al mando del Gral. Narciso Campero. Tenían agentes de Inteligencia en Argentina, Brasil y Paraguay, y llevaban las claves para contactarse y alentar un conflicto entre Paraguay y la Argentina”, apuntó.

Ante la derrota en Canchas Blancas, Chile frena su intención, pero no deja de ambicionar la entrada al Atlántico por la vía del Paraná y tener influencia política, económica y social en esa región.

El ‘cuchi’ de campero 

Para el historiador Hugo Roberto Suárez Calbimonte, el Gral. Narciso Campero prefería dirigirse a La Paz para dar un golpe y asumir la presidencia, y en el marco de sus intereses pro chilenos no aceptaba que participe la V División.

Pero tarijeños, chicheños y potosinos se movilizaron a Canchas Blancas al mando del Cnl. Lino Morales, que era el jefe de Estado Mayor de la V División, para combatir a las tropas chilenas.

El Cnl. Juan Bautista Ayoroa, que combatió en Canchas Blancas, con lágrimas en los ojos destacó el aporte indígena cuando les dijo con cariño “indiecitos míos, el ‘cuchi’ de (Narciso) Campero no nos permitía avanzar, pero ahí está, hemos evitado la toma de Potosí y que Chile la ocupe”, rememora Suárez, quien escribió varios artículos sobre ese hecho.

También refiere que en esa época, la logia masónica chilena influía en la élite boliviana, actuaban a partir de sus intereses económicos, y al ser exitistas, de manera coordinada, trataron de ocultar las derrotas que sufrieron tanto en Canchas Blancas como en Tambillo, en territorio boliviano.

Los artífices de la victoria del 12 de noviembre de 1879

Los indígenas de la región tuvieron un papel decisivo en Canchas Blancas porque no sólo oficiaban de chasquis, sino que durante varios días siguieron a las tropas chilenas sin ser descubiertos. “Los seguían, se mimetizaban en los cerros, y le informaron al Cnl. Lino Morales que iban a llegar en la noche a La Aguada, donde son emboscados (entre las ocho y doce de la noche)”, refiere Elías Vacaflor.

Para el general Edwin De la Fuente: “La participación de los indígenas en las batallas de Canchas Blancas y Tambillo fue determinante, pasaron valiosa información porque en Canchas Blancas fue una emboscada a un Ejército completamente superior, además fueron parte de la lucha, haciendo gala de su bravura”.

De la Fuente refiere que el Gral. Narciso Campero, que formaba parte del complot con Aniceto Arce, dejó salir a Tambillo un destacamento de 70 jinetes al mando de Rufino Carrasco y lo mismo hizo con las tropas al mando del Cnl. Lino Morales.

El historiador tarijeño Hugo Suárez reconoce la labor de los indígenas, quienes como conocedores de la zona hacían de chasquis y su apoyo fue decisivo para llevar adelante la emboscada, que provocó muchas bajas chilenas y pocas en el lado boliviano.

Captura de cartografía anuló el plan chileno

Historiadores chilenos como Benjamín Vicuña Mackenna, Bulnes, Barros y otros revelan que Chile no sólo pretendía ocupar el puerto de Antofagasta, sino que tenía una cartografía detallada de Bolivia que iba más allá del territorio ocupado.

Esa intención se evidencia en la abundante documentación incautada a las tropas chilenas en Canchas Blancas, el 12 de noviembre de 1879, y que está descrita en la Memoria del Cnl. Ezequiel Apodaca, publicada por el Ministerio de Defensa.

“El Ejército chileno tenía un plan estratégico, pero ante el revés sufrido en Canchas Blancas prefiere ignorar ese hecho y no lo mencionan”, manifiesta el historiador tarijeño Elías Vacaflor Dorakis.

Hilarión Daza, presidente durante la invasión chilena, fue derrocado y después de retornar del exilio fue asesinado en la estación de Uyuni, el 27 de febrero de 1894. Según Vacaflor, se presume que traía documentación que comprometía a autoridades bolivianas y chilenas durante la contienda de 1879.

Estos hechos estarán incluidos en el libro de Vacaflor titulado Tarija y la Guerra del Pacífico, que presentará el 12 de agosto en la ciudad de Tarija. La obra incluye el folleto de siete páginas escrito por Isolina Morales Cavero (hija del Cnl. Lino Morales), datos del Cnl. Apodaca y vasta bibliografía de historiadores bolivianos y chilenos.

Cartografía incautada

  • El Cnl. Lino Morales informó al Gral. Narciso Campero, comandante de la V División, el 13 de noviembre de 1879, sobre la documentación incautada en Canchas Blancas a las tropas chilenas.
  • Menciona en su informe: cinco planos a los caminos de Potosí a Sucre, otros cinco de los caminos de Sucre hacia la frontera con señalamientos de la línea de límites con Brasil y Paraguay.
  • Dos mapas de Paraguay, del norte argentino y de la parte occidental de Brasil, respectivamente. 
  • También se incautaron planos de los caminos de Cotagaita, Tupiza y Cinti hacia Tarija, entre otros.
  • Claves de comunicación para sus agentes (de Chile) en varias ciudades argentinas, Asunción, Brasil y Montevideo.
  • En cuanto a material impreso se incautó importante cantidad de folletos: 1.000 sobre ‘Los argentinos avasallaron Paraguay’, 700 de  ‘Orígenes de la Guerra de la Triple Alianza’ y 5.000 volantes ‘Tenemos que vengarnos del usurpador argentino’.
  • El informe consigna además la cantidad de armamento y munición incautada, así como de provisiones.

*Fuente Memoria del Cnl. Ezequiel Apodaca

Datos

» Como consecuencia de la acción, los chilenos dejaron 300 muertos y 400 heridos de gravedad, que a cada momento mueren”, dice el informe escrito por el Cnl. Lino Morales, el 13 de noviembre de 1879.

» La literatura capturada denota una gran maniobra destinada a una guerra contra la República Argentina, en la que involucrarían principalmente a Paraguay, y seguramente contaban con arrastrar a Bolivia y tal vez a algún otro país”, dice otro acápite del Cnl. Morales al Gral. Narciso Campero.