“Chile no puede disponer de todo el caudal del Silala sin el consentimiento de Bolivia”

 

Entrevista: Andrés Guzmán Escobari (Internacionalista)

Bolivia tiene hasta el 3 de septiembre para presentar la contramemoria sobre el Silala. El internacionalista Andrés Guzmán es optimista porque no hay forma de discutir el hecho de que esas aguas nacen en territorio boliviano.

¿Qué expectativas tiene respecto a la contramemoria que Bolivia debe presentar a la Corte Internacional de Justicia (CIJ)?
Se espera que rebata todos los argumentos chilenos, en especial la afirmación de que el uso actual que se hace sería equitativo y razonable, tal como establece el derecho internacional consuetudinario cuando se trata de cursos de agua compartidos. Pues en realidad, el uso actual que hace Chile no es equitativo ni razonable. Los únicos que aprovechan son dos empresas del país vecino, una privada, que pertenece al grupo Luksic, y otra estatal, Codelco, que se dedica a la explotación y exportación del cobre. Ambas con fines de lucro, la primera porque vende esas aguas en Antofagasta y la segunda porque las utiliza en sus procesos industriales.

¿La decisión de no presentar una contrademanda fue positiva?
Yo esperaba una contrademanda que exija un resarcimiento. Chile debería resarcir por el uso que hace en la actualidad de prácticamente todo el caudal y por los más de 100 años que sus empresas usufructuaron esas aguas, sin el consentimiento de Bolivia. No obstante, espero que el anuncio de no contrademandar sea parte de una estrategia mediante la cual, Bolivia haga notar a los jueces de la Corte que los argumentos que con tanto entusiasmo esgrime Chile para el caso del Silala, respecto al uso equitativo y razonable, no los aplica en los casos del Lauca y el Caquena, que son ríos internacionales que Chile desvió unilateralmente.

El equipo jurídico nacional e internacional trabajó intensamente para compatibilizar el aspecto jurídico con lo técnico, ¿en esas condiciones se refutará la posición chilena?
La parte técnica, referida a la naturaleza y estatus de las aguas, será definida mediante estudios que se realizarán para el efecto. La otra parte, referida a la historia del uso de las aguas, es la parte en que intervendrá nuestro equipo jurídico. Debemos dejar establecido que la empresa anglo-chilena, que en 1908 obtuvo permiso de la Prefectura de Potosí para usar esas aguas, hizo un uso distinto a lo previsto en la concesión, que claramente indicaba que debían ser utilizadas única y exclusivamente para la alimentación de las calderas del ferrocarril de la empresa, pero la firma las empleó también para abastecer desde un principio la demanda del norte chileno. Más tarde, las locomotoras a vapor de la empresa fueron reemplazadas por máquinas a diésel, con lo que se extinguió automáticamente el objeto y causa de la concesión, pero la empresa las continuó utilizando.

¿La fundamentación técnica se verá fortalecida con el estudio que realizó la consultora danesa DHI y los trabajos especializados de Sergeomin?
Seguro que sí, pero no creo que la Corte le dé mucha importancia a los estudios que presenten las partes. La Corte se basará en estudios imparciales que seguramente mandará a realizar, como una pericia dentro del proceso.

¿Que la Prefectura de Potosí haya dado en concesión, en 1908, las aguas del Silala a la empresa anglo-chilena Antofagasta Railway para el uso de sus locomotoras es una prueba de que el manantial siempre fue de Bolivia?
Es una prueba más, pero en realidad, los derechos de Bolivia no están en discusión. Los derechos en cuestión son los de Chile, pues en su demanda, asegura que se trata de recursos compartidos entre ambos países. Mientras que Bolivia, de acuerdo con lo que adelantaron las autoridades, sostiene que los recursos son exclusivamente bolivianos.

¿Que Chile haya decidido demandarnos no es una demostración de que tiene la seguridad de que el fallo les será favorable y que seguirá utilizando las aguas sin costo alguno como hace más de un siglo?
Es evidente que creen que pueden ganar este caso, por eso decidieron demandar, pero dudo mucho que crean que seguirán utilizando las aguas sin pagar nada, pues ellos reconocen en su demanda que la utilización de los recursos compartidos debe efectuarse de manera equitativa y razonable, y eso significa que no dispondrán de todo el caudal sin el consentimiento de Bolivia. 

En 2009, los cívicos de Potosí rechazaron la intención Chilena de pagar el 50% por el agua del Silala, ¿fue una buena o mala decisión?
Fue una decisión comprensible, pues a pesar de que los potosinos no recibieron el dinero que ofrecieron pagar los chilenos, su rechazo al acuerdo alcanzado se debió a que éste no incluía la deuda histórica, es decir la deuda generada por los más de 100 años que empresas chilenas se aprovecharon sin el consentimiento de Bolivia y sin pagarle ni un centavo.

¿Con esa propuesta, Chile reconocía que esos recursos eran bolivianos?
Claro que sí, Chile reconoce que los recursos son en parte bolivianos, como también lo hizo en su demanda, pues no hay forma de discutir el hecho de que esas aguas nacen en el país.

¿Será pertinente pedir a la CIJ que envíe peritos a la zona donde nace el Silala?
Dependiendo de qué establezcan los estudios realizados unilateralmente habría que evaluar si sería pertinente hacer esa solicitud; sin embargo, creo que la Corte dispondrá de oficio la realización de un estudio.

¿Cuán gravitante será en este caso la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho de los usos de los cursos de aguas internacionales?
La ‘Convención sobre el derecho de los usos de los cursos de agua para fines distintos a la navegación’ de 1997 no le será imponible a Bolivia ni a Chile porque ninguno de los dos la ratificó. Sin embargo, si el Silala es un curso de agua internacional como sostiene Chile, ambos países deberán acatar y respetar el derecho internacional consuetudinario sobre aguas compartidas, que se funda prácticamente en los principios de la Convención de 1997.

¿Cuáles considera que son los argumentos que tiene Chile para afirmar que el Silala es un curso de agua internacional?
Que las aguas fluyen naturalmente hacia territorio chileno por efecto de la ley de la gravedad y que sus porciones subterráneas son parte de un sistema hídrico compartido.

¿El fallo de la Corte sobre la demanda marítima influirá en el proceso por las aguas del Silala?
No tendría que influir porque son dos procesos independientes con demandas no relacionadas. Pero lo que sí podría influir es el proceso del Silala en el curso de la posible negociación que se podría abrir si la Corte le da la razón a Bolivia en el caso de la obligación de negociar un acceso soberano al océano Pacífico.