Como si Potosí no tuviera memoria

Bajo el falaz discurso de una supuesta ‘defensa de la democracia’ y mimetizados en las autodenominadas ‘plataformas ciudadanas’, activistas y políticos opositores se aprestan a desatar este 6 de agosto una serie de protestas con tinte violento durante la celebración del 193 aniversario de la independencia de Bolivia, en la ciudad de Potosí.

Vanos fueron los esfuerzos y llamados a la serenidad, a la reflexión y al respeto hacia una fecha con tan profundo significado cívico para todos los bolivian@s  —más allá de la ideología y militancia política que se pudiera tener—, como es la independencia de Bolivia. 

¿Pero quiénes se agazapan detrás de una estrategia política desestabilizadora, producto de un vasto plan conspirativo orientado a dañar la imagen del presidente Evo Morales y bloquear su candidatura para las elecciones de 2019?

Políticos neoliberales que en el pasado gobernaron Bolivia como agentes del imperialismo norteamericano, cuya historia en América Latina está cubierta de la sangre de quienes no se sometieron a sus designios.

El imperialismo tomó el control de Bolivia gracias a la complicidad de políticos neoliberales, que hoy se presentan ante el pueblo como ‘ciudadanos’ que desde unas imaginarias ‘plataformas’ ‘defienden’ la democracia.

Estos personajes que tienen un largo historial de sumisión, traición e impostura, pretenden dar a los bolivian@s lecciones de democracia, de respeto a la Constitución y de defensa de los derechos humanos. Y como si Potosí no tuviera memoria, intentan engatusar a su pueblo y volcarlo en contra de Evo en la celebración patria, como si en los 20 años de la larga noche neoliberal no hubieran sido autores y/o cómplices de la destrucción del aparato productivo de ese departamento. 

El neoliberalismo cerró las minas, privatizó las actividades productivas y generó el mayor éxodo de potosinos del que se tenga memoria. En ese contexto, el mayor reto de los potosinos, de los bolivianos, es afianzar la emancipación política, derribar las barreras del neocolonialismo, desmoronar los intentos de restituir el viejo Estado republicano, colonial, racista y sumiso al imperio que empobreció y despojó de sus riquezas naturales a nuestro pueblo.