Otro Allende pide mar soberano para Bolivia

Pablo Sepúlveda Allende, nieto del expresidente socialista chileno Salvador Allende, y coordinador internacional de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, aseguró que a Chile no le costaría nada darle una salida soberana al mar a Bolivia.

“Allende creía ante todo en la unidad latinoamericana. El tema de las fronteras entre los pueblos hermanos era algo que se quería borrar. Somos un mismo pueblo, una misma identidad”, afirmó Sepúlveda, en entrevista con la televisora privada Abya Yala Tv y reproducida por Cambio.

“Caminaremos juntos en la gran tarea histórica de América Latina. Ha llegado la hora de la gran reparación de una injusticia cometida con Bolivia y estamos dispuestos a emprender una solución histórica. Bolivia retornará soberana a las costas del Pacífico”, había señalado Salvador Allende, presumiblemente el 29 de octubre, seis días antes de asumir la presidencia de Chile el 4 de noviembre de 1970.

Bajo la presidencia de Allende se inició en Chile el más ambicioso proceso de cambios sociales, económicos y políticos del que haya sido testigo ese país durante su historia, proyecto que quedó trunco con el cruento golpe fascista del 11 de septiembre de 1973 encabezado por el general Augusto Pinochet.

Ahora bien, el historiador y exdirector de la Academia de Historia Militar, Edwin de la Fuente, asegura que en “la traición de la oligarquía boliviana” a la patria, en confabulación con la oligarquía chilena, “en el conflicto del Pacífico está la mano de Aniceto Arce, los barones de la plata, Linares y otros hombres prominentes que eran ricos por la esclavitud de los mitayos”.

La oligarquía chilena que alentó el sangriento golpe pinochetista y el asesinato del presidente Allende —aunque la versión oficial dice que se suicidó—, es la misma que hoy se opone al acceso soberano de Bolivia al mar. 

Entonces, la solidaridad del nieto del presidente Allende a la causa marítima boliviana se suma a miles de chilenos que cuestionan a una rancia oligarquía empeñada en mantener enclaustrada a Bolivia, a pocas semanas de que la Corte Internacional de Justicia de La Haya finalmente repare esa histórica injusticia.