[Opinión] Estado Plurinacional

Democracia Directa

Luego de los extenuantes años de lucha, cuando en 1825 se llega a definir los pilares del nacimiento de la nueva República de Bolívar (que después fue cambiada a Bolivia), los verdaderos actores de su conformación, los indígenas, fueron relegados.

Los criollos (hijos de los españoles) delinearon según sus intereses la conformación de la nación y no dieron espacio a las exigencias de las naciones ancestrales.

Por ejemplo, la Constitución de 1826 estableció en su artículo 24 que para poder ser elector era indispensable “saber leer y escribir”, condición que la mayoría de las poblaciones indígenas no cumplía porque la educación estuvo restringida. Así, el derecho a elegir estaba reducido a ciertas élites letradas, por tanto el colonialismo no se anuló.

A tono con ello, en los años posteriores se aplicaron sistemas como el censitario, que estableció que sólo aquellos que cumplían ciertos requisitos —ser reconocido como ciudadano del Estado boliviano, tener cumplidos los 21 años de edad, pertenecer a un estrato social determinado por el nivel de ingresos, la filiación étnica, el grado de instrucción y el sexo (hombre)— podían ejercer el derecho al sufragio.

Ese tipo de sistemas censitarios partían de un principio de exclusión y discriminación de los sectores mayoritarios: los indios, los negros, las mujeres, señala el historiador Ramiro Fernández Quisbert.

Era una democracia en la que el área rural simplemente no existía, sólo se votaba en ciudades o villas, y la población urbana apenas superaba el 10% del total. Entre 1884 y 1896, el mayor número de sufragantes fue de 34.418 (1888) y el menor de 30.465 (1884), lo que muestra claramente el grado de extrema restricción y de máxima discriminación que representaba el sistema electoral boliviano. 

Si bien el voto universal logró ampliar la participación ciudadana, aún preservó el monopolio de las decisiones en una élite que excluía a la representación política de indígenas, mujeres, trabajadores y jóvenes (1952-2005).

En efecto, sólo con el primer proceso constituyente real e inclusivo se logra redactar la nueva Constitución Política del Estado (CPE), que significa, en realidad, la refundación de Bolivia.

Nace el Estado Plurinacional, que constituye una democracia representativa, participativa y comunitaria, que efectiviza los derechos ciudadanos para elegir y ser elegidos, pues permite que los indígenas, mujeres, jóvenes y obreros accedan a la representación política.

Con la nueva CPE, promulgada en 2009, las naciones y pueblos indígenas originarios son reconocidos como poblaciones, culturas, saberes y con derechos. No solamente se trata de la declaración de derechos colectivos, sino de un capítulo específico dedicado a los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos. Las naciones y pueblos indígenas forman parte de la estructura de los derechos constitucionales, son parte estructurante de la Constitución y, por tanto, del Estado.

En consecuencia, los indígenas no serán más el sujeto ausente y carente de derechos en la construcción de la nueva Bolivia. De hecho, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), 42 de cada 100 bolivianos empadronados en el Censo 2012 declararon pertenecer a una de las naciones y pueblos indígena originario campesinos o afrobolivianos. El Estado Plurinacional es el reflejo de esa realidad y de la visión de país que los bolivianos hoy edifican.