Sindicatos brasileños protestan contra el desempleo

EFE

Las centrales sindicales de Brasil protestaron ayer en varias ciudades del país contra el desempleo, la pérdida de derechos de los trabajadores y la persecución del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso desde abril y candidato a las elecciones presidenciales de octubre.

El ‘Día del Basta’, convocado por la Central Única de los Trabajadores (CUT), se trata de una movilización a nivel nacional de reproche a las ‘políticas sociales’ de la gestión del mandatario brasileño Michel Temer, según explicó el secretario general del movimiento obrero, Sergio Nobre.

“Basta ya del desmonte de las políticas sociales, ése no es el Brasil que queremos. Basta de negligencia”, afirmó Nobre.

En Sao Paulo, los organizadores estimaron la participación de unas 5.000 personas, quienes se concentraron frente al edificio de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), en la icónica Avenida Paulista.

Los manifestantes portaban banderas, globos y muñecos gigantes y entonaban cánticos que pedían la liberación de Lula, preso desde abril en la ciudad sureña de Curitiba, y la revocación de la reforma laboral. Un grupo de trabajadores celebró un funeral simbólico de la Constitución brasileña y de los derechos laborales de los trabajadores.

Con una baja adhesión, se sumaron a las protestas y a paralizaciones puntuales alrededor del país profesionales de los sectores bancario, textil y químico, además de los metalúrgicos, comerciantes y profesores.

Según las estadísticas oficiales, la tasa de desempleo en Brasil se sitúo en junio en el 12,4%, lo que supone 13 millones de personas sin trabajo, reflejo de los efectos que dejó la severa recesión que atravesó el país entre 2015 y 2016 y de la que sólo se comenzó a recuperar en 2017.

“Somos 13 millones de desempleados, pero unas 15 millones de personas se convirtieron en trabajadores a tiempo parcial después de la reforma (laboral). Ellos ganan la mitad de lo que solían ganar, no trabajan en tiempo integral”, expresó Nobre.

Los manifestantes pedían también el fin de las privatizaciones, una de las principales banderas del paquete de reformas de la administración de Temer, además de la reducción en los precios del gas de cocina y de los combustibles.