Las FFAA, defensoras de nuestra soberanía

Aunque la Constitución Política del Estado señala que el rol fundamental de las Fuerzas Armadas es el de resguardar las fronteras del país, en la realidad, las FFAA del Estado Plurinacional están cumpliendo un papel más importante aún, que es el de ser defensoras de nuestra soberanía.

Al cumplirse el 118 aniversario de la Escuela Militar de Sargentos del Ejército Maximiliano Paredes, el presidente Evo Morales entregó ayer obras de infraestructura deportiva a dicha institución, y en su discurso central destacó el nuevo papel que juegan los militares dentro del Proceso de Cambio. Cuestionó a las entidades castrenses de otros países latinoamericanos que son “sumisas al Comando Sur de EEUU”.

En cambio, las nuestras, aclaró, no sólo defienden el territorio y los recursos naturales, sino que nos garantizan la dignidad y soberanía.

La soberanía es un valor que no tiene precio. Justamente recordamos que hace 10 años, por estos mismos días, se expulsó al embajador de EEUU en Bolivia, Philip Goldberg, cuya injerencia comprobada había llevado al país a una escalada de violencia, cuando apoyó, junto a la oligarquía, un movimiento separatista que tenía el objetivo de dividir nuestro país. 

Es oportuno señalar que en los gobiernos neoliberales, Bolivia no era un país libre, sino que vivía de la limosna y de préstamos internacionales, condicionados en su desembolso a seguir el modelo capitalista y a entregar nuestros recursos naturales a los extranjeros.

Por eso, una de las primeras medidas del presidente Morales fue la nacionalización de los hidrocarburos, que ha permitido el crecimiento económico, sacar de la pobreza a tres millones de bolivianos, recuperación que fue posible por la unidad del pueblo boliviano. La nacionalización se realizó porque somos un país soberano que ahora ya no pide limosna.

En el pasado, los gobiernos se prestaban fondos para pagar sueldos y aguinaldos, y por eso se sometían a chantajes y condicionamientos foráneos. Desde la llegada a la presidencia de Evo, el país ya no requiere préstamos.

Bolivia ya no es la misma de hace 12 años. El cambio fue porque se liberó del sometimiento externo y ahora es primera en crecimiento económico. Con soberanía política y económica tenemos un país con esperanza en el futuro.