La sombra de la petrolera Chevron regresa a Ecuador

Sinay Céspedes / Prensa Latina

La sombra de Chevron regresa a Ecuador, donde crece la consternación ante un fallo de la Corte de La Haya favorable a la petrolera estadounidense, responsable de daños severos a la Amazonia.

La decisión de la instancia, condenada por defensores de los pueblos amazónicos y representantes del gobierno del expresidente Rafael Correa, impulsor de la demanda contra la transnacional por la contaminación generada en la zona, anula una sanción por 9.500 millones de dólares impuesta a la compañía por perjuicios ambientales.

El procurador general, Iñigo Salvador, informó que la Corte también determinó imponer a Quito el pago de una suma de dinero, aún por determinar, por presunta violación del Tratado Bilateral de Inversión existente con el territorio norteño.

Con este fallo, el estado ecuatoriano como demandado está expuesto al pago de cantidades aún indeterminadas, pero ya se pueden prever cuantiosas sumas de dinero causando graves daños al Estado.

Aunque ambas partes cuentan con un término de 90 días para presentar sus respectivas apelaciones, el funcionario alertó de que la administración nacional acudirá al derecho de repetición, contenido en la Carta Magna, en contra de funcionarios del anterior Ejecutivo.

Para la directiva actual, sus antecesores no cuidaron de manera adecuada los intereses nacionales e incurrieron en mal manejo de recursos financieros para desarrollar la campaña comunicacional “La mano sucia de Chevron”, en la cual participaron personalidades internacionales.

Además de las críticas al dictamen de la Corte Arbitral, el rechazo a la postura del gabinete del presidente Lenín Moreno no se ha hecho esperar, y una vez más las redes sociales se convierten en el bastión de lucha de quienes consideran la decisión como un ataque y hasta traición a la patria.

Incluso, para algunos, el distanciamiento y las diferencias políticas vigentes entre representantes del anterior y actual Ejecutivo se han impuesto sobre la realidad de las afectaciones ocasionadas por la petrolera al medio ambiente del llamado Pulmón Verde del Planeta.

Más allá de la polémica, las marcas de los daños aún son visibles y evidencian cómo miles de personas resultaron afectadas por el accionar de la compañía Texaco, asumida por Chevron, que entre 1964 y 1992 derramó más de 19 millones de galones de residuos tóxicos y 17 millones de galones de crudo sobre una enorme extensión de terrenos.

La decisión arbitral implica también un nuevo obstáculo en la lucha de los pueblos amazónicos, que después de años de intento, calificaron de histórico un fallo de la Corte Constitucional, que desechó un recurso extraordinario de protección interpuesto en 2014 por la petrolera estadounidense.