Morales rechaza la política antidrogas norteamericana

La Fuerza de Tarea Conjunta erradica coca ilegal en el trópico.
Foto: AFP

Roberto Medina Buezo / Cambio

El presidente Evo Morales rechazó la política antidrogas que aplica Estados Unidos en países como Colombia, donde hay 250 mil hectáreas de coca y se recibe la certificación norteamericana; mientras que las actuales 24 mil hectáreas bolivianas son vistas como un fracaso.

“Estamos sobre 24 mil hectáreas de coca y allí (Colombia) 250 mil, con bases militares, con la DEA norteamericana; además de eso, Estados Unidos invierte cerca de $us 80 millones al año, aquí cero”, señaló en Cochabamba, en la entrega de recursos del Fondo Indígena.

Agregó que Bolivia nacionalizó la lucha antidrogas, pero Estados Unidos cuestiona los logros, al igual que a Venezuela; sin embargo, no hace lo mismo con Colombia. “Entonces, para ser reconocido o certificado, hay que ser un gobierno proimperialista, procapitalista, permitir que Estados Unidos con sus políticas saquee y robe nuestros recursos naturales”.

Señaló que si Bolivia aceptaría las políticas del imperio, del capitalismo y el robo de sus recursos naturales, sería el mejor alumno de Estados Unidos. 

Morales condenó y rechazó los intentos de intervencionismo norteamericano, y añadió que luego de los éxitos de los últimos 12 años, mediante la aplicación de políticas propias para la lucha contra las drogas y la erradicación concertada de cultivos ilegales de coca, Bolivia nunca más debe estar al servicio del imperialismo.

“Después de nuestra experiencia de gestión o nuestra Revolución Democrática y Cultural, quisiera que nunca más hayan gobiernos procapitalistas, proimperialistas, porque en corto tiempo hemos demostrado (éxitos antidrogas), sin la intromisión extranjera, sin dominio del capitalismo. Ahora Bolivia está mejor que antes y es gracias a la unidad del pueblo boliviano”.

Estrategia boliviana

En 2008, el presidente Evo Morales anunció la expulsión de la DEA debido a sus actividades conspirativas y desde entonces fue asumida una política propia para la erradicación concertada de coca ilegal, cuyos éxitos paulatinos en la actualidad son reconocidos por los países vecinos e instituciones internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea (UE) y la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE).

La Ley 1008 —que castigaba la producción de coca, perseguía a los cocaleros y pretendía aplicar la política de ‘coca cero’— fue reemplazada por la Ley General de la Coca, que la defiende en su estado natural y establece 22 mil hectáreas en los Yungas de La Paz y el trópico de Cochabamba.