Bolivia, aliada de la FAO por las políticas que estableció y aún implementa

Foto: FAO

CAMBIO

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destacó las políticas productivas implementadas desde 2006, lo que permitió que Bolivia —en comparación con el resto de Suramérica— disminuya de forma acelerada las cifras de prevalencia de subalimentación, que bajaron de 30% a 19,8% en los últimos 12 años.

Hay un reciente informe mundial que emitió la FAO. ¿Qué menciona y qué dice sobre Bolivia?
La preocupación en el mundo en este informe que salió es que ya es el tercer año que el tema hambre no mejora, sino que va en retroceso, es decir que en muchos lugares el hambre en vez de disminuir ha aumentado o la reducción se ha parado (...) Aquí en la región (Suramérica) pasa igual, también ha retrocedido el avance hacia el hambre cero, lo que no es el caso para Bolivia, eso hay que destacar; sin embargo, infelizmente hubo algunos titulares (de medios de comunicación) negativos, en el contexto de este informe, que no reflejan la situación actual en el Estado boliviano, donde el tema hambre está mejorando, está atendido y está dentro de las prioridad del Gobierno.

¿El país registró avances en la reducción del hambre?
Vemos que dentro de la gestión del actual Gobierno, Bolivia ha mejorado la situación del hambre más rápidamente que otros países de la región. (El informe) mira los números de prevalencia de subalimentación que, por ejemplo, han bajado, del año 2004 y 2006 de 30% al período actual de 2015 y 2017 a 19,8%, es decir, es una tasa de mejoramiento que pocos países en la región han alcanzado. Sin embargo, Bolivia partió de una situación tan mala como el 30% y obviamente todavía no ha eliminado el hambre.

¿Cómo contribuye la FAO para que el país avance en sus políticas alimentarias?
Ha sido activo y ha acompañado a Bolivia en acuerdo, en consulta con el Gobierno dentro de un marco de prioridades del país con la FAO, con dos miradas: una es mejorar las vidas de las familias campesinas (...), pero también con miras hacia las políticas sectoriales productivas. En ese sector la FAO ha sido activo y probablemente esto contribuyó en parte al éxito, pero también en temas de alimentación el país ha superado mucho la pobreza, el crecimiento económico en general fue por encima de la media de la región y por supuesto las políticas nacionales han sido aprovechadas para mejorar el acceso al alimento y no solamente la producción.

¿Cómo ven a Bolivia en Suramérica, cuando algunos países atraviesan un período de crisis?
Lo vemos como un aliado, de forma positiva por las políticas que ha establecido y sigue implementando; sin embargo, está dentro de un contorno político de otros países que han sufrido cambios, que han tenido problemas económicos. Las economías de Argentina y Brasil están bajando, y también afecta, obviamente, a Bolivia porque no se puede excluir de estos impactos; si el real (brasileño) o si la moneda argentina bajan en valor, los productos de estos países pueden entrar a Bolivia, que al primer instante para el consumidor sería beneficioso, pero a largo plazo esto puede afectar la soberanía alimentaria.

¿Por qué el Estado boliviano puede ser un aliado para la FAO, como usted lo menciona?
Como digo, Bolivia ha mantenido su enfoque sobre la importancia de luchar contra el hambre, la pobreza, mejorando la vida de poblaciones marginadas, todo (va) en conjunto con la agenda de la FAO, con los objetivos estratégicos de este organismo, con los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, y esto infelizmente no es el caso en los otros países. Hemos visto en años pasados, por ejemplo antes de la crisis de los precios altos de los alimentos, que el sector agrícola, alimentario (internacional) políticamente no tenían ningún impacto; la inversión en desarrollo, en agricultura y alimentación era 10% a nivel mundial, y esto, a partir de esa crisis, mejoró, los países se dieron cuenta de que la alimentación y el hambre son temas estratégicos, hasta de seguridad nacional.

¿Cuántos años de trabajo lleva la FAO en el país y a través de qué programas?
Este año la FAO está celebrando 40 años en Bolivia, hemos tenido como 341 proyectos, (de éstos) 280 nacionales y 61 regionales, interregionales y globales, para un monto de casi 120 millones de dólares, es decir que la actividad de este organismo es fuerte, no tanto como donante porque este dinero no es necesariamente de la organización, sino implementamos programas de agencias donantes y fondos globales. Las intervenciones están dirigidas hacia la seguridad alimentaria en toda su cadena, pero últimamente nos dedicamos a los temas de resiliencia, cambio climático, respuesta a un manejo de recursos naturales más sostenible y en ese sentido estamos pensando con el MDRyT (Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras) en proyectos de cambiar la forma de hacer agricultura, que sea más inteligente, intensiva, pero sostenible (...) el país necesita producir, pero al mismo tiempo debe dar respuesta al cambio climático.

¿Qué recomendaciones haría para que Bolivia continúe con la reducción del hambre y la pobreza?
Lo más importante es aumentar la soberanía alimentaria, es decir, incrementar la tasa de autosuficiencia en los productos básicos como una prioridad más grande. Diría que hasta más importante que ampliar los rubros de exportación.