Contener el cáncer es la principal función de la inmunoterapia

 

EFE

Contener un tumor cancerígeno y, por ende, evitar que la enfermedad avance es el principal objetivo de la inmunoterapia, un tratamiento que luce esperanzador para prolongar la esperanza de vida en los pacientes con cáncer de pulmón, dijo el doctor Jorge Alatorre.

“Las ventajas que tienen sobre otros tratamientos es que permiten controlar más tiempo el tumor, aunque todavía no sabemos por cuánto tiempo se controla”, señaló el coordinador de la clínica de oncología torácica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

El cáncer de pulmón, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la cuarta causa de muerte a escala mundial y la causa número uno por cáncer.

Según cifras publicadas por el organismo, cada año se dan 1,8 millones de casos nuevos de personas que padecen la enfermedad.

El especialista explica que uno de los problemas es que, a diferencia de muchas enfermedades, “casi siempre el cáncer de pulmón se diagnostica en etapa avanzada”.

De acuerdo con la OMS, sólo uno de cada cuatro casos llega a diagnosticarse a tiempo para alcanzar la cura.

En tanto, en América Latina un 85% de los enfermos es diagnosticado en las fases más letales y avanzadas del cáncer pulmonar. 

El problema, dijo Alatorre, es la desinformación del gremio médico “porque los síntomas no se conocen, ya que en las facultades no se lleva cátedra de oncología, el médico sale mal preparado y ven a alguien tosiendo, piensan que es gripe y cuatro meses después se dan cuenta de que es cáncer”.

Aunque el principal reto, aseguró, es la detección oportuna, actualmente nuevas opciones de tratamiento están permitiendo que haya esperanzas para los pacientes que no responden a los tratamientos con quimioterapia.

La inmunoterapia, un tratamiento que permite al propio sistema inmunológico defenderse de los tumores, “contiene la enfermedad por varios años”, explicó el especialista.

“La quimioterapia lograba que sólo en un 35% de los pacientes el tumor se hiciera pequeño; en cambio con esto es el 75% u 80% y el resto no crece, se queda estable”, aseveró.

Para el cáncer de pulmón, la inmunoterapia se puede combinar con quimioterapia, lo que ofrece a los pacientes una opción de tratamiento más eficaz.

La ventaja de esta combinación es que los medicamentos demostraron ser bien tolerados por los pacientes y “no agregan toxicidad a la que ya da la quimioterapia”, defendió Alatorre.

En algunos casos se puede atacar a la glándula tiroides, con lo que se puede producir hipo o hipertiroidismo, afectar las glándulas suprarrenales o inflamar alguna parte del cuerpo, “pero estas toxicidades se consideran leves en comparación con la quimio”, detalló el especialista.

Del mismo modo, argumentó que, debido a que el 85% de los casos de cáncer de pulmón se asocian al tabaco, la única manera de prevenir esta enfermedad es no fumar. 

De seguir la tendencia actual, se estima que para 2030 el cáncer de pulmón aumentará en un 43%.