Brasil: defender en las urnas el legado del PT

El líder sindical y expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva emitió ayer un emotivo mensaje llamando al pueblo a votar hoy por el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, y así recuperar las transformaciones sociales que favorecieron a las mayorías, hoy amenazadas por viejas políticas neoliberales.

“Haddad es 13 (el número electoral del PT). Haddad es Lula”, escribió el exmandatario desde la Superintendencia de la Policía Federal (PF) en Curitiba, donde permanece desde el pasado 7 de abril.

Lula instó a acudir a las urnas “sin miedo de ser feliz” y remarcó que el PT es “el que más hizo por las políticas sociales en este país’’.

El mensaje del líder de izquierda se conoció un día antes de las históricas elecciones nacionales que buscan poner fin a una profunda crisis política y económica generada por intereses de grupos de poder que se esfuerzan por reponer el molde neoliberal que empobreció por décadas a millones de brasileños.

Este domingo acudirán a las urnas 147,3 millones de brasileños para elegir al presidente que sucederá a Michel Temer, que asumió el mando de la nación en agosto de 2016, luego del golpe institucional contra la presidenta Dilma Rousseff, que fuera reelegida en 2014.

La opción de los pobres, de los trabajadores y de los militantes de izquierda es Fernando Haddad, el candidato del PT que deberá enfrentar al ultraderechista Jair Bolsonaro, que se muestra como favorito en las encuestas, aunque todo indica que habrá una segunda vuelta a fines de este mes.

Los ojos de América Latina y del mundo están en Brasil. Allí se juegan muchas cosas, no sólo el bienestar de los brasileños y la afirmación del legado de Lula y Dilma, sino —en gran medida— la estabilidad y el equilibro de esta parte del continente, que es blanco de la intromisión de Estados Unidos.

“Nunca Brasil necesitó tanto del elector”, ha señalado Lula, que apeló al corazón y el alma para defender los logros del pueblo.  

Los latinoamericanos progresistas, los revolucionarios del mundo están con el corazón puesto en Haddad, porque “Haddad es Lula”.