“Una vez un camión nos chocó a Lampe y a mí”

Ferrufino con su esposa, Paola, y su hijo Douglas. Falta Bruno.
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La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Douglas Ferrufino es jugador de Real Potosí. Debutó en la Liga cuando militaba en San José. Es hijo del entrenador Marcos Rodolfo, a quien tuvo como DT en el ‘Santo’.

¿A qué se dedica fuera de la cancha?
Mi tiempo libre lo tomo para descansar, estar con la familia e ir al gimnasio para potenciar la parte física en cuanto a velocidad y resistencia.
Yo quisiera estudiar, pero el fútbol no te da tiempo para asistir a clases.
¿Qué le gusta hacer?
Viajar, pero no se puede por el tema del trabajo. Por las tardes salimos en familia a dar unas vueltas por los parques, llevo y recojo a mi hijo mayor de su kínder. Los fines de semana la paso con los amigos o la familia, compartimos una parrillada en casa.
¿Cocina?
No, soy cero a la izquierda (sonríe).
¿Qué plato le agrada?
Desde niño me encanta el plato paceño. Mi mamá (Sandra Rojas) en mi cumpleaños me cocina ese menú porque sabe que me gusta mucho.
¿Siguió los pasos del padre, Marcos Rodolfo, que también fue jugador?
No lo vi jugar a mi papá, un recuerdo pasajero es cuando estaba en Unión Central, después nada, era muy chico.
Elegí el fútbol porque me gusta, más bien tengo que agradecer a mis papás que me dejaron tomar la decisión y me apoyaron en todo.
¿Cómo nació su afición por el fútbol?
Mi papá me llevaba a la cancha, a los entrenamientos y al estadio, ahí nace mi pasión por el balompié.
¿Como técnico él le da consejos?
Sí, cada vez que nos reunimos hablamos de fútbol, me da consejos, vemos videos, analizamos, me corrige los errores y me hace notar las virtudes. Él siempre quiere verme mejor cada día.
¿Cuando era su técnico en San José, sentía que tenía asegurada la titularidad?
Siempre intenté ser profesional, como a todos mis compañeros, me costó llegar a ser tomado en cuenta en el equipo titular, él me la ponía más difícil porque piensa en el equipo antes que en lo individual.
La gente pensó que porque era mi papá tenía seguro la titularidad, pero era todo lo contrario, yo sentía que siendo hijo del DT debía dar más para no hacerle quedar mal. El trato en el camarín era como a cualquier compañero, sin preferencias ni sentimientos.
Trato de dejar todo en la cancha; recién me tocó enfrentarlo y mi posición es defender a mi equipo y ganar el partido, esté quien esté al frente.
¿Alguien le tildó de privilegiado?
Gracias a Dios hasta ahora nadie me dijo eso, además sabían cómo trabajaba en los entrenamientos; entonces mal podían hablar de mi trabajo.
¿Tiene algo pendiente?
El sueño de todo futbolista es jugar por su Selección y salir al exterior, a mí me falta mucho por aprender, aprovecharé al máximo cada entrenamiento y sin descuidar la oportunidad que me está dando de jugar el ‘profe’ Sergio Apaza.
Cuéntenos una anécdota...
En San José tenía un auto pequeño, en el que iba a entrenar. Viendo la televisión y las noticias que se va a Boca Juniors me acordé de Carlos Lampe, quien después de un entrenamiento me dijo que lo llevara y casi llegando a mi casa un tremendo camión conducido por personas ebrias nos chocó e hizo ‘bolsa’ el cochecito, gracias a Dios no nos pasó nada. Lampe salió y quiso pelear, pero no se llegó a eso porque ellos asumieron su culpa y pagaron los daños.

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Dato

Douglas Rodolfo Ferrufino Rojas tiene 27 años y juega en Real Potosí. Comenzó su trayectoria en 2011. Debutó en San José cuando era técnico ‘Copito’ Andrada.