Bolivia, 12 años de más democracia

 

El país vive hoy un proceso político con democracia plena desde que en 2005 el pueblo la reconquistara de la voracidad del neoliberalismo. Durante dos décadas anteriores, el país se vio sometido a un modelo económico diseñado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Estados Unidos que se tradujo en la liquidación de las empresas públicas estratégicas, en despidos masivos  (desempleo) y la creciente pobreza en las ciudades y el campo.

El 10 de octubre de 1982, el pueblo boliviano había reconquistado la democracia  tras los años de dictadura de agosto de 1971 a enero de 1978. Hasta 1980, el país soportó una serie de asonadas golpistas protagonizadas por sectores ultraconservadores de las Fuerzas Armadas ligados a partidos políticos de derecha. El tránsito de la dictadura a la democracia no fue fácil y tuvo el sello de la inestabilidad económica, política y social. Los estertores de la dictadura se dejaban sentir por la acción sistemática de grupos violentos en las principales capitales del país. 

En lo económico, político y social, la dictadura había erosionado en extremo el país y había convertido la administración del Estado en botín de los jefes militares y civiles que, a su turno, se hicieron del Palacio Quemado cual propiedad patrimonial.

Tras dura resistencia y descomposición del régimen dictatorial, los obreros, campesinos y sectores populares lograron el retorno a la democracia que significó la recuperación de las libertades políticas y sindicales.  La fiesta democrática iniciada en octubre de 1982 se vio interrumpida por la aguda crisis generada por el saqueo dictatorial y por el resurgimiento y articulación del bloque dominante encabezado por sectores de la oligarquía nacional expresados en la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia.

En 12 años de Revolución Democrática y Cultural, el país ha recuperado su dignidad y soberanía, y tiene en sus manos los recursos naturales, las empresas productivas, así como la redistribución de la riqueza, bajo la dirección estatal.

Hoy, el Estado es la gran locomotora que avanza incontenible, sin prisa pero sin pausa, y da la certidumbre de un horizonte de prosperidad sostenida. Tal la importancia del Día de la Democracia.