Día de la Democracia en el Estado Plurinacional de Bolivia

 

Mauricio Ramírez Villegas*

El 10 de octubre de 1982, Bolivia recuperó la democracia con la restauración de la vigencia del Estado de derecho traducida en la asunción de un gobierno constitucionalmente elegido. Desde entonces, el país caminó de manera ininterrumpida y con profunda convicción por el sendero de la vigencia de los principios y valores democráticos. En ese camino se destacan innumerables conquistas que hoy el Estado Plurinacional de Bolivia muestra con orgullo al mundo entero. 

Luego de tres períodos de dictadura, hoy en día la democracia boliviana reconoce constitucionalmente como formas de su ejercicio la democracia directa, participativa, representativa, comunitaria y paritaria. El voto universal, directo y secreto, en sus diferentes expresiones electorales, fue fortaleciendo, regulando y legitimando el ejercicio del poder y permitió que Bolivia sea el único país con un gobernante de origen indígena, como expresión inequívoca de la diversidad étnica y cultural presente en la nación y asentada en una geografía de insuperable riqueza y belleza.

Sin duda, existen avances sustantivos como resultado de las transformaciones que la Asamblea Constituyente definió en 2009 para el país, en medio de un momento de profunda crisis política y que gracias a la madurez de sus líderes políticos y sociales y la cultura política ciudadana, logró devolver la estabilidad al país y salir del escenario de la confrontación para pasar al escenario de la tolerancia y convivencia pacífica, aspecto recogido en el artículo 10 de la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia y que al presente se reconoce como un valor por preservar por encima de cualquier interés. 

Con motivo del Día Internacional de la Democracia en 2017, El Secretario General de Naciones Unidas destacaba que “la democracia en el mundo se ve sometida a más presión ahora que en ningún otro momento desde hace décadas. Por ello, la humanidad debería buscar formas de vigorizar la democracia y dar respuestas a los desafíos sistemáticos que enfrenta”. 

En Bolivia eso supone continuar en la tarea de la inclusión de los históricamente excluidos en la política, como fueron las naciones y pueblos indígena originario campesinos, los jóvenes y las mujeres. Continuar en la consolidación de la vigencia del Estado de derecho traducido en el fortalecimiento permanente de la institucionalidad democrática y la presencia del Estado en el territorio a través de políticas públicas orientadas a mejorar el bienestar de las y los bolivianos. Tareas que las Naciones Unidas acompañan de manera comprometida y con profundo respeto a la soberanía del pueblo y a las decisiones de sus autoridades y representantes. 

El país ingresó nuevamente a un momento electoral que se verá coronado con las elecciones generales de 2019 y que una vez más pondrá a prueba los principios y valores democráticos, expresados en el funcionamiento de su institucionalidad, la independencia de poderes, la cultura democrática de líderes políticos y la ciudadanía en su conjunto, así como en la respuesta que su sistema de partidos políticos dé a las demandas y necesidades de la población. Sin lugar a duda, el desempeño del pueblo boliviano será nuevamente motivo de orgullo y aprendizaje para el país y sus vecinos, lo cual permitirá consolidar lo avanzado y hacer realidad las tareas aún pendientes, y harán de esta celebración del Día Nacional de la Democracia otro hito en el permanente camino del ejercicio del poder orientado en la búsqueda permanente de los derechos y la libertad del pueblo boliviano. 

* Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas.