El doble aguinaldo, un logro de la revolución

 

El presidente Evo Morales anunció el pago del doble aguinaldo fruto del crecimiento económico de 4,61%. La medida —conocida el Día de la Democracia y en medio de las banderas del pueblo unido en las calles— fue celebrada por los trabajadores  asalariados del sector público y privado. 

El segundo aguinaldo es un reconocimiento al esfuerzo de quienes día a día luchan por construir una patria digna y entregan su vida para el bienestar colectivo. Las trabajadoras y los trabajadores tienen razones para celebrar. La economía del país goza de buena salud y ha generado tal dinámica que los distintos actores económicos juegan un papel determinante.

El Gobierno ha destacado el desempeño de la economía que ha dinamizado el mercado interno, clave para el crecimiento, pese a que el precio de las materias primas no es de los mejores, tal como advierte el Banco Central de Bolivia. En esa dirección, el ministro de Economía, Mario Guillén, ha señalado que el pago del segundo aguinaldo tendrá un efecto multiplicador por la cantidad de circulante que se moverá a fin de año en la compraventa de bienes y servicios.

Ratificó que el Producto Interno Bruto (PIB) creció en 4,61% entre julio de 2017 y junio de 2018, y que, si bien el empleador “pagará más, también percibirá más”. Al respecto, vale anotar que durante los últimos 12 años el empresariado privado registró un incremento de 310% en sus utilidades. Pasó de Bs 6.766 millones en 2005 a Bs 27.766 millones en 2017, según datos del Ministerio de Economía.

El doble aguinaldo —por cuarta vez aplicado en el país— no es una limosna ni un favor de algún organismo de crédito, no es deuda ni mucho menos, sino que es fruto de la recuperación de los recursos naturales  y la nacionalización de las empresas estratégicas. 

El pueblo salió a las calles a celebrar los 36 años de vida democrática en Bolivia, pero también a defender el Proceso de Cambio y proyectar la Agenda 2025 de la mano del presidente Evo Morales, quien ha convocado a defender los logros del Proceso de Cambio, entre ellos, el doble aguinaldo, que es parte de la profundización de la democracia. Bolivia está sólida y va bien.