Dos brigadas de salud parten a La Asunta y erradicación se paraliza

Autoridades de Gobierno, departamentales y de las FFAA anunciaron el desplazamiento de brigadas sanitarias.
Foto: Carlos Barrios

 

José GUzmán - Cambio / Edición Impresa

El Ministerio de Salud envió dos brigadas, compuestas por 15 médicos, al municipio de La Asunta (Sud Yungas) para desinfectar los campamentos donde se intoxicaron 17 agentes de la FTC y declaró en cuarentena a esas áreas. Esta disposición obligó a paralizar temporalmente la erradicación de coca ilegal.

El jefe nacional de Epidemiología de esta cartera de Estado, Vicente González, informó ayer que ambos grupos se trasladaron a las comunidades Inca Huara, Siguani Chico y Puerto Aroma, donde están distribuidos los campamentos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC). 

“Una brigada desplazará biólogos, expertos en zoonosis (enfermedad propia de animales que puede transmitirse a personas) y de manejo de roedores, que tomarán muestras y verificarán el excremento de los ratones  capturados, además de personal de laboratorio y técnico”, explicó.

También se instalará un Centro de Operaciones de Emergencia (COE) en ese municipio para coordinar las labores con los médicos del hospital local, el Alcalde municipal, la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) y otras instancias para tomar decisiones una vez que se conozcan los resultados de los análisis.

El segundo grupo estará a cargo de la vigilancia epidemiológica y buscará, entre los 640 agentes de la fuerza erradicadora, entre policías y militares, a quienes podrían estar infectados con el hantavirus, ya que esta infección puede manifestarse entre seis y 48 días después del contagio.

El comandante nacional de la FTC, Jorge Román, informó que por recomendación del Ministerio de Salud y del Servicio Departamental de Salud (Sedes) se paralizaron las tareas de erradicación de cultivos de coca ilegales y la racionalización de sembradíos excedentarios desde ayer.

Agregó que todos los uniformados estarán inactivos mientras se realice la recolección de muestras , que serán analizadas para confirmar o descartar otras intoxicaciones. 

“Nuestros agentes paralizarán sus labores mientras dure el trabajo de los especialistas. Nos parece prudente que todos sean revisados para enviar a centros médicos a los que hayan contraído el hantavirus. De ese modo evitaremos más muertes”, manifestó.

Declaratoria de emergencia 

El Gobierno Municipal de La Asunta declaró ayer estado de emergencia sanitaria por el hantavirus en la región.

El alcalde Reynaldo Calcina informó que se tomaron todas las previsiones, por ello se adquirieron mil litros de lavandina que serán utilizados por las brigadas médicas para fumigar las zonas infectadas y se asumirán otras medidas de prevención.

“El objetivo es encontrar y eliminar las heces fecales del ratón colilarga, portador del hantavirus; así también se efectuará un rastrillaje en las viviendas para comprobar que no haya personas civiles contagiadas”, dijo.

Cuando concluyan esos trabajos se efectuará la limpieza y fumigado de los campamentos de la FTC, y si es necesario, también en otras áreas de las tres comunidades con el fin de eliminar el virus.

Algunas Pericias 

El fiscal Fernando Atanasio confirmó que el miércoles llegaron a La Paz las muestras de los alimentos, envases, agua y otros elementos que fueron recolectados por la Policía en La Asunta para establecer si la intoxicación de los agentes fue por causas naturales o si hubo personas involucradas, ya que “es extraño que sólo los agentes de la FTC sean los afectados”.

“El Ministerio Público abrió una investigación de oficio por los presuntos delitos de homicidio y atentado contra la salud pública a causa de la muerte de un policía (Álvaro Mamani). Por ello, esas muestras las hemos derivado inmediatamente al Instituto de Investigación Forense (IDIF), que en las próximas horas nos dará sus resultados”, expresó.

Esos estudios permitirán intercambiar datos con la información que proporcionaron los laboratorios de las clínicas Foianini, de Santa Cruz, y Rengel, de la ciudad de La Paz.

“Este informe del IDIF establecerá si se descarta que las intoxicaciones y la muerte de ese policía fueron provocadas por una o más personas, o si ocurrieron por factores externos y naturales”, agregó.

El anterior viernes, 17 agentes de la fuerza erradicadora fueron trasladados a la clínica Foianini por un malestar, y dos días después falleció el policía Álvaro Mamani. 

El martes, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, confirmó que los uniformados fueron afectados por hantavirus.

Actualmente, dos agentes continúan en terapia intensiva porque su estado de salud es bastante delicado.