Memorias de Pepe Murillo: Cantar, siempre cantar!!!

 

Reynaldo J. González 

Pepe Murillo es, qué duda cabe, una de las figuras más destacadas de la cultura nacional. Su  trayectoria musical —que inició a comienzos de la década de 1960— se encuentra repleta de recuerdos, anécdotas y hechos de interés para la historia del folklore nacional que se rescatan, precisamente, en el libro de memorias que ha publicado este año bajo el sugestivo título de Cantar, siempre cantar!!!  

En esta obra, el compositor de Bolivia en mi corazón — que advierte no ser “intelectual, autor ni escritor”— reúne cronológicamente los hechos de su vida y de su carrera artística en una escritura  simple,  honesta y puntual, marcada, sin embargo, por notas del hablar coloquial y de quien recuerda con una emoción desbordada.  “Quise documentar los momentos que viví para luego recordar y volver a vivir tiempos que nunca más volverán”, confiesa Murillo, no exento de nostalgia. 

En un ejercicio autobiográfico, Murillo inicia el relato con su nacimiento en la ciudad de Potosí, el 4 de mayo de 1941. De sus primeros años perviven los recuerdos de su  madre, doña Angelina Mendizábal, y de la actividad política de su padre, don Eloy Murillo, un excombatiente de la Guerra del Chaco comprometido con ideales que le costarían (antes de convertirse en alcalde de Potosí y diputado por la misma región) encarcelamientos y torturas. 

Después de detenerse brevemente en la historia familiar, incluido su traslado a la popular zona norte de La Paz,  Murillo entra de lleno en la historia de aquello que constituye su pasión: el folklore. Sus inicios en la música, sus primeras presentaciones en radios y peñas paceñas, sus amistades con otros músicos y la conformación de las diferentes alineaciones del grupo con el que alcanzaría la fama: Los Caminantes. En este relato saltan los nombres  de Emilio Guachalla, Héctor Vásquez, Rolando Quiroga, Óscar Mondaca y, por supuesto, Carlos Palenque. 

Probablemente, lo que más llamará la atención de los lectores jóvenes que se aproximen a este libro será el relato de la intensa actividad folklorista desarrollada a lo largo del continente americano durante las décadas de 1960 y 1970. La participación de Los Caminantes en festivales internacionales es en sí misma una odisea del folklore boliviano por diferentes latitudes del mundo. Los hechos relatados en relación con este tema —incluidos la obtención de diversos discos de oro y la realización de conciertos que superaron cualquier aforo— nos hablan de  una lejana época de oro del folklore nacional (Una época que sigue viva para Murillo, que nunca ha dejado de viajar por el mundo junto a su charango y su voz).

De interés para la historia social de Bolivia, quedan los breves recuerdos de Murillo sobre La tribuna libre del pueblo, un espacio de comunicación al que nuestro país le debe todavía un estudio sociológico de principios académicos.

Llama la atención de esta obra la profusa inclusión de fotografías y recortes de periódico del archivo personal del autor. Estas imágenes cumplen dos objetivos: nos hablan del carácter personal, casi intimista, de la obra y documentan las memorias del autor, su celebridad, sus logros.   

Es cierto que Cantar, siempre cantar!!! no es un libro que despertará el interés literario, pero puede ser inscrito, en pleno derecho, dentro de esas historias de vida que últimamente han estado teniendo una incidencia cada vez mayor en la construcción de historias “desde abajo”. El relato de Murillo registra un momento clave de la cultura nacional subalterna —la edad de oro del folklore boliviano— desde la perspectiva de uno de sus protagonistas, un artista, un hombre de pueblo, un hombre sencillo.