“Los bolivianos que residían en España o en Argentina, ahora retornan al país”

Foto: Jorge Mamani
El ministro de Relaciones Exteriores, Diego Dary.

Cambio

Entrevista: Diego Pary Rodríguez (Ministro de Relaciones Exteriores)

El 19 de octubre, los bolivianos residentes en la Argentina recibieron con satisfacción al presidente Evo Morales. En esa ocasión realizó la presentación y entrega de tres importantes leyes que benefician a los compatriotas que viven en ése y en otros países. Se trata de las leyes de registro de doble nacionalidad, del empadronamiento permanente fuera del país y del precio nacional de combustible para residentes bolivianos en el exterior. Para abordar ése y otros temas de la política exterior boliviana, Democracia Directa entrevistó al canciller Diego Pary.

Canciller, el presidente Evo Morales presentó el viernes 19 de octubre, en Buenos Aires, tres normas que benefician a los bolivianos en el exterior, ¿cuál la receptividad de la comunidad boliviana?
El presidente Evo Morales viajó a invitación de la comunidad boliviana a entregar tres leyes que fueron solicitadas por la misma comunidad, pero que beneficiarán no sólo a los que viven en la Argentina, sino a los bolivianos y bolivianas que viven en otros países. La primera ley hace referencia al tema del empadronamiento permanente en el exterior; cuando tenían que votar se registraban uno o dos meses antes, ahora con esta ley podrán inscribirse de forma permanente, durante todo el año, el momento que deseen en el Consulado, donde el Tribunal Supremo Electoral tendrá una oficina, y esa entidad designará una persona para que se ocupe de los temas relacionados con el organismo electoral. Los bolivianos podrán inscribirse para que en el momento que haya elecciones puedan participar.

¿Qué nos puede decir Respecto a la segunda norma que establece el abastecimiento de combustible a los bolivianos que lleguen con sus propios vehículos al territorio nacional?
La segunda ley está referida al precio nacional del combustible para los residentes bolivianos en el exterior. Cuando un boliviano residente en la Argentina viene a visitar a sus familiares, a hacer turismo u otra actividad, como viene con un vehículo con placa argentina tiene que comprar el combustible a precio internacional, lo que es bastante elevado. Con esta ley quienes demuestren que son bolivianos podrán comprar al precio vigente en el país. La ley establece que se aplicará después de 50 kilómetros cruzando la frontera, lo que evita el contrabando.

¿Cuáles son los beneficios de la tercera norma que dispone el registro de doble nacionalidad en el exterior?
Las personas que tienen más de 18 años y requerían tramitar la doble nacionalidad tenían que venir hasta el país para hacer el trámite, muy complejo. En cambio ahora lo podrán hacer directamente en nuestros consulados, de manera simple y ágil, y con ello los que residen en ese país podrán tener nacionalidad argentina y también boliviana.

Estas tres normas han sido muy requeridas por la comunidad boliviana, principalmente en la Argentina, donde tenemos la mayor comunidad, ésta es la respuesta a lo que ellos han solicitado.

Adicionalmente a la entrega de estas tres leyes, el Presidente hizo tres anuncios importantes, el primero que se realizará la compra de unas oficinas propias para nuestro Consulado (en Buenos Aires). Bolivia siempre ha estado pagando alquileres; estamos en proceso, en dos semanas concluirá y tendremos una oficina propia que estará acorde a las necesidades de nuestra comunidad. El otro anuncio que realizó el Presidente es que los bolivianos podrán tramitar, renovar su licencia de conducir en nuestros consulados; el Servicio General de Identificación Personal (Segip) ha instalado el equipamiento necesario para hacerlo. Finalmente, se hará la entrega de carnets de artista, para que quienes vayan o vengan puedan demostrar su condición (sin tocar el instrumento o cantando en la frontera, lo que resultaba humillante); ahora el Estado les entregará un carnet y podrán movilizarse sin dificultad.

Al margen de esas normas, ¿hay algunas disposiciones que hagan viable el retorno de nuestros compatriotas al país?
Está sucediendo desde hace años. Los bolivianos que residían en España o en Argentina, ahora retornan al país. Hay expectativa por la estabilidad social, política y el crecimiento económico, lo que les da certeza para que vuelvan con sus ahorros, invertir en Bolivia y emprender algo que les pueda dar sustento económico.

Hay incentivos que se ofrecen a los bolivianos que retornan, que puedan traer su maquinaria, por ejemplo, para hacer funcionar un taller de costura, mecánico, de carpintería. Se les libera de aranceles aduaneros y tasas impositivas. 

El Gobierno está empeñado en dotar de infraestructura propia a las embajadas y consulados de Bolivia en el exterior, ¿cuál es la situación actual?
Estamos haciendo la compra en la Argentina, ya se realizó la compra en Bogotá, Colombia, y tenemos proyectado comprar en otros países. El monto que Bolivia eroga por alquileres es muy alto; si uno hace números, en el tiempo fácilmente se pueden pagar con esos mismos recursos por alquiler una compra. Se hará una planificación con el Ministerio de Economía, Banco Central para autofinanciar la compra de varios edificios, no podemos seguir gastando el dinero del Estado pagando alquileres, cuando tenemos la posibilidad de hacer adquisiciones y tener una oficina propia en los diferentes países  donde tenemos relaciones diplomáticas y consulares.

¿Los viajes a Buenos Aires e Ilo se pueden considerar visitas no oficiales, porque no incluyeron contacto con las principales autoridades de ambos gobiernos?
En la diplomacia hay diferentes tipos de reuniones y las dos últimas actividades desarrolladas por el Presidente han sido con propósitos específicos. En el tema de Ilo, el objetivo fue visitar y ver las condiciones de funcionamiento del puerto y acompañar a los empresarios que recibían una carga muy importante para el país, la carga más importante que ingresaba a Ilo en cuanto a volumen, más de 13.000 toneladas, de las cuales 11.000 estaban destinadas a Bolivia. No estaba prevista en ningún momento una reunión bilateral con el Presidente del Perú. En el tema de la Argentina sucedió exactamente lo mismo, el Presidente asistía no para una reunión bilateral, sino para atender una invitación de la comunidad boliviana. Mediante los mecanismos diplomáticos, comunicamos tanto a la Cancillería del Perú como de la Argentina, las que de manera muy amable nos ofrecieron todos los apoyos y protocolos diplomáticos al arribo del Presidente.

Está pendiente un encuentro con el presidente Mauricio Macri, ¿se trabaja en ello o se canceló?
La agenda siempre está presente, tenemos un diálogo bastante fluido entre las dos cancillerías y en el momento en que los acuerdos estén concluidos y podamos encontrar un espacio en la agenda de ambos presidentes, el encuentro se podrá dar más adelante.

 

Chile no responde a invitación al diálogo

El Gobierno de Chile aún no respondió la carta que el presidente Evo Morales envió el 9 de octubre a su homólogo chileno, Sebastián Piñera, para reiniciar el diálogo bilateral.

Canciller, ¿Chile respondió a la invitación al diálogo que ofreció el presidente Morales?
Nosotros sobre la base de la invocación realizada por la Corte, en el párrafo 176 conclusivo de su fallo, hemos invitado a Chile a que podamos reiniciar y continuar con el diálogo en el marco de lo establecido por la Corte para resolver el tema del enclaustramiento marítimo de Bolivia, en ese sentido se ha invitado a Chile. El presidente Morales en persona ha enviado una carta al presidente Sebastián Piñera, de Chile; sin embargo, hasta la fecha no se ha recibido una respuesta.

¿La Corte Internacional de Justicia ya notificó cuál será el siguiente paso procesal para el caso del Silala?
El 17 de octubre se reunieron en La Haya los agentes de Bolivia y Chile con el secretario de la Corte para poder definir los pasos procedimentales y los plazos; cada una de las partes hizo conocer su posición, expuso sus fundamentos y ahora lo que queda es esperar que la Corte nos comunique cuáles van a ser los procedimientos y los plazos que se van a establecer. A la fecha todavía no hizo conocer a ninguna de las partes.

Si pudiese informarnos sobre la situación de Unasur y la designación del secretario general para reactivar el bloque, ¿hay avances para su reactivación?
Bolivia está comprometida con Unasur, somos uno de los países fundadores del bloque, seguimos con el compromiso de que pueda avanzar y pueda construir una agenda que sea de interés de todos los países miembros; hay avances muy importantes, reuniones que se planifican hacia adelante y esperamos que podamos ponernos de acuerdo entre todos los países. Queda claro que no sólo depende de la voluntad que pueda tener Bolivia como presidencia pro témpore, sino que al ser un organismo multilateral depende de las posiciones y de las propuestas que plantean los otros Estados.

Bolivia asumirá El próximo año la presidencia pro témpore de la Celac y está en perspectiva la Cumbre Celac-UE, ¿todo marcha bien?, ¿qué gestiones se realizan?
En septiembre, cuando nos trasladamos a Nueva York, a la Asamblea General de Naciones Unidas, tuvimos una reunión entre los cancilleres de la Celac, en la que se definieron los pasos a seguir hasta que Bolivia asuma la presidencia el mes de enero de 2019; se está trabajando en las actividades preparatorias y poder identificar los temas que sean de interés de todos los países miembros. Una de las posibilidades es que se pueda hacer la reunión UE-Celac, pero es un tema que debe ser negociado con los Estados de la Celac y también de la UE. Hay interés de ambas partes de poder hacer esta reunión, tomando en cuenta que la que debía realizarse en El Salvador no se realizó. Tenemos toda la intención de poder hacer esta reunión, sin embargo dependerá mucho de poder construir una agenda conjunta y ponernos de acuerdo todos los países. La reunión tiene que ser en la región y es por ello que Bolivia la propondrá y dependerá de la decisión de los Estados.

En los últimos días hubo una polémica sobre la participación de la delegación cubana en la ONU y también se involucró a Bolivia, ¿qué tiene que decir al respecto?
Bolivia rechaza que ciertos países intenten utilizar los espacios de Naciones Unidas para promover actividades con un direccionamiento político; está claro que Estados Unidos quiso utilizar toda su infraestructura para poder desacreditar a un Estado soberano, al pueblo boliviano.

Bolivia preside este mes el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ¿cuál es el balance?
La presidencia de Bolivia en el Consejo de Seguridad concluye el 30 de octubre. Nuestra representación dirigió en dos momentos la presidencia, además nuestra participación en el Consejo concluirá el 31 de diciembre y creemos que tuvimos una destacada participación que ha permitido poner al país a la altura de los desafíos del multilateralismo y en el espacio más importante que tiene Naciones Unidas. Creo que el resultado general es positivo y ha permitido que el país sea reconocido en el debate multilateral.

¿Qué proyecta en materia de política exterior?
El país, desde 2006, ha fijado una política exterior amplia que le proyecte hacia el mundo, liderada por el presidente Evo Morales, en la que no sólo seamos partícipes en los temas que tienen los organismos multilaterales, sino también tener propuestas propias. En ese marco queremos tener relaciones diplomáticas con todos los países del mundo; el único condicionamiento es poder dialogar como iguales, que los países puedan respetar la soberanía e independencia que tiene nuestro país, lo mismo que exigimos a nuestros pares. En el ámbito multilateral somos un país propositivo, capaz de generar y participar en los debates internacionales, y también de posicionar temas que son parte de nuestra identidad, temas como el Vivir Bien, los derechos de la Madre Tierra, la diplomacia de los pueblos, temas que le dan una característica propia a Bolivia. 

¿Hay algún acercamiento con Estados Unidos para restablecer las relaciones?
Hace cerca de cinco años se trabajó en un acuerdo marco, ése fue un avance muy importante; nosotros siempre estamos dispuestos a dialogar con todos los países del mundo, incluido Estados Unidos, pero bajo las condiciones que establece nuestra Constitución.