Reflexiones sobre el fallo de la CIJ

 

En los más de 12 años que lleva el Proceso de Cambio, Bolivia ha tenido una posición coherente y sólida sobre la demanda marítima que se ha expresado de manera clara en lo que fue el proceso ante la Corte Internacional de Justicia. Las autoridades bolivianas han señalado, en reiteradas ocasiones, que la solución a la controversia marítima con Chile merece una solución a través del diálogo y los mecanismos diplomáticos, en el marco de la paz entre los Estados.

Bolivia ha demostrado al mundo que su causa se asienta sobre la verdad histórica, la justicia y la razón, pues, como reconoce la propia Corte en su fallo del 1 de octubre, la nación creada por el Libertador Simón Bolívar en 1825 nació a la vida republicana con más de 400 kilómetros de costa sobre el océano Pacífico, algo que algunos voceros e incluso autoridades del país trasandino han pretendido negar.

El proceso que Bolivia llevó ante la CIJ de La Haya le ha permitido al país grabar en la conciencia mundial que en esta parte de la región suramericana existe un tema pendiente entre dos naciones a causa de la llamada Guerra del Pacífico, que en los hechos se trató de una invasión a territorios bolivianos por parte del Ejército chileno en 1879. Aquellos acontecimientos dolorosos de la historia patria han marcado la vida de los bolivianos de generación en generación. El mar es un sentimiento que está presente en cada uno de los habitantes en todo el territorio.

El hecho de que el fallo de la CIJ haya señalado que Chile no está obligado a negociar con Bolivia, no quiere decir que las puertas del diálogo estén cerradas, de acuerdo con el mismo dictamen del 1 de octubre. La sentencia “no debe entenderse como un impedimento a que las partes continúen su diálogo e intercambio en un ambiente de buena vecindad para atender los asuntos relativos a la situación de enclaustramiento de Bolivia, solución que ambas partes han reconocido como asunto de interés mutuo, con la voluntad de ambas partes pueden llevar a cabo negociaciones significativas”, señala el párrafo 176 del documento de la CIJ.

Bolivia seguirá insistiendo en la necesidad de dialogar con Chile para zanjar el diferendo marítimo, más cuando se trata de un país con el que seguiremos siendo vecinos de por vida. En ese marco, urge abrir caminos de entendimiento y fraternidad.