Brotóns: Bolivia está mejor que antes de presentar la demanda

El abogado español Antonio Remiro Brotóns y los panelistas en el 11 Encuentro de Economistas de Bolivia.
Foto: BCB

 

Juan F. Cori Charca - Cambio / Edición Impresa ​

El jurista español Antonio Remiro Brotóns afirmó ayer en Cochabamba que la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) del 1 de octubre pone a Bolivia en mejores condiciones a las que tenía antes de acudir a ese tribunal en 2013.

“Bolivia está, el 1 de octubre de 2018, en mejor situación global que cuando estaba en la fecha que presentó su demanda en abril de 2013. No estamos igual, ni por supuesto peor, estamos mejor que en esa fecha”, afirmó Brotóns, quien participa en el Undécimo Encuentro de Economistas de Bolivia (11EEB) que se realiza en el coliseo de la Universidad Mayor de San Simón.

Como argumento, recordó que antes de que Bolivia acuda al principal órgano judicial de las Naciones Unidas, el Gobierno de Chile, dirigido por el presidente Sebastián Piñera, señaló que su país no tenía nada que hablar con Bolivia y mucho menos sobre la mediterraneidad forzada que los bolivianos viven desde 1879.

Ese escenario lo graficó como “un callejón sin salida” y fue precisamente por ello que Bolivia buscó una vía que no impugne la nulidad del Tratado de 1904 y encontró documentos en los cuales Chile se había comprometido a atender el reclamo del acceso soberano al océano Pacífico.

Esos hechos, como los registrados en las tratativas de 1950, 1962 y 1975, y la secuencia de los actos unilaterales, sustentó la demanda que Bolivia llevó a la CIJ en procura de que esa Corte juzgue y declare que Santiago tiene la obligación de negociar un acceso al océano Pacífico.

Luego de cinco años de proceso, el 1 de octubre la Corte, por 12 votos a tres, estableció que la República de Chile no contrajo con Bolivia la obligación de negociar un acceso soberano al océano Pacífico.

Si bien Brotóns consideró muy “dogmática” la decisión de los jueces, porque primaron su prejuicio de que los Estados son “libres de negociar” y de dejar las conversaciones “cuando así les plazca”, afirmó que la “propia sentencia tiene elementos muy favorables”.

En primer término, refiere que el documento del 1 de octubre de 2018 tiene como antecedente la sentencia del 24 de septiembre de 2015, con la cual la misma Corte rechazó la excepción preliminar chilena por 14 votos a dos.

“La Corte dijo en esa sentencia que el Tratado de 1904 y la reclamación boliviana de acceso soberano al mar son dos cosas que pueden funcionar con independencia; por lo tanto, a partir de ese día Chile no puede invocar el Tratado de 1904 como una barrera infranqueable para que Bolivia siga planteando su reivindicación marítima”.

De manera adicional, el proceso judicial dio a Bolivia la posibilidad de trasladar “la narrativa histórica del caso de un ámbito puramente doméstico boliviano a un ámbito universal, eso está en las actas de la Corte y ahí cada palo aguanta su vela, Chile diciendo lo que opina y Bolivia también”.

Esto, según Brotóns, permite que cualquier jurista vea “la justicia de la reclamación boliviana y lo fundada que fue su pretensión”.

A esos hechos, el jurista suma un elemento de mayor relevancia y que está consignado en el parágrafo 176 de la sentencia de la CIJ y que el propio presidente de la Corte, Abdulqawi Ahmed Yusuf, destacó en su informe en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de octubre: que la conclusión de la Corte “no debe entenderse como un impedimento a que las partes continúen su diálogo e intercambios en un espíritu de buena vecindad para atender los asuntos relativos a la situación de enclaustramiento de Bolivia, solución que ambas partes han reconocido como un asunto de interés mutuo. Con la voluntad de las partes se pueden llevar a cabo negociaciones significativas”.

“La Corte dice que durante 100 años Bolivia ha estado dialogando sobre la salida soberana al mar, que se considera de interés común, y que a pesar de lo que ha dicho en la sentencia, en su parte dispositiva, eso no se debe entender como que no auspicia e insta a las partes a que sigan dialogando, y que cuando hay voluntad política se puede lograr resultados”, afirmó Brotóns.