Crean un androide y compiten a lo grande

Foto: Gonzalo Jallasi
El robot fue elaborado por Adrián Tejada Niño de Guzmán y Fernando Dávalos Martínez, estudiantes de secundaria del colegio Vida y Verdad.

 

Javier Prado Rodríguez/Cambio – Edición impresa

Seguros de ser reconocidos por sus capacidades de innovar creaciones robóticas y sin ningún temor de competir frente a 3.000 representantes de 70 países, los jóvenes paceños Adrián Tejada Niño de Guzmán (16) y Fernando Dávalos Martínez (15) —ambos estudiantes del colegio Vida y Verdad— se encuentran en la ciudad de Chiang Mai, Tailandia, representando a Bolivia en la Olimpiada Mundial de Robótica, que se realiza del 15 al 20 de noviembre.

Esta olimpiada es una competencia educativa internacional que ofrece a los jóvenes una oportunidad para acercarse de manera lúdica y divertida a la tecnología y la ingeniería.

Los estudiantes, con la orientación de un tutor, deben construir un robot innovador que supere un reto. Así aprenden y demuestran su capacidad de resolución de problemas, al tiempo que desarrollan competencias personales.

7Días conversó con Marco Tejada Sánchez, ingeniero de sistemas con más de 10 años de experiencia en la enseñanza de la robótica a nivel educativo y competitivo. Tejada es el entrenador oficial del equipo de la categoría avanzada. 

“Tenemos la posibilidad de presentar un robot que tiene que distribuir alimentos. Este androide tiene que seleccionar la comida, colocarla dentro de unos barcos y enviarla al mar. Para esto los estudiantes han realizado siete modelos programados  y cada vez más perfeccionados”, declaró Tejada.

¿Quiénes son nuestros representantes?

Adrián y Fernando están cursando el cuarto de secundaria, son apasionados por la robótica y han trabajado sin descanso con la ilusión de que esta experiencia  sea mejor y se pueda conseguir un excelente resultado.

¿Cómo han logrado representar al país?

Los estudiantes se prepararon desde inicios de esta gestión y participaron en las Olimpiadas Científicas Estudiantiles Plurinacionales. Ellos forman el equipo que logró clasificarse y ahora tienen el derecho de representar a Bolivia.

¿Cuál es el sueño que tienen sus alumnos?

Hacer una buena representación ante el mundo para que las personas que están en la competencia sepan quiénes son y todo el talento que tienen.

¿Qué siente ante el trabajo que realizan?

Es una gran satisfacción ver que hay frutos después de tantos años de trabajo. Tenemos varias experiencias de haber participado en mundiales y es bueno ver que nuestros estudiantes rinden y tienen la capacidad, además del apoyo de las familias, el compromiso del colegio, de las autoridades del Gobierno para poder generar estos espacios de competencia que antes no se tenía. Ahora se puede escuchar que hay estudiantes bolivianos que están recorriendo el mundo y que llevan en alto el nombre del país.

¿Cuánto tiempo les demanda prepararse?

Para competencias internacionales son años de preparación y específicamente para este mundial son meses de preparación,  tiempo en el que los estudiantes ingresan a los 08.00 y salen a las 18.00, es decir, son 10 horas que se dedican al tema de la robótica. La ventaja es que el establecimiento educativo nos brinda facilidades para practicar durante todo el día.

¿En la competencia los estudiantes manejan el robot?

En esta competencia el robot es autónomo, significa que hace por sí solo todo lo que los estudiantes han programado, no hay ningún tipo de contacto. Los estudiantes no pueden moverlo ni enderezarlo en ningún instante, el robot lo hace todo.

¿Cómo han conseguido los recursos?

Principalmente hay que destacar la gestión de los padres, que son los que se preocuparon y tocaron puertas para generar los recursos. También hemos recibido el apoyo de algunas empresas, del Ministerio de Educación, que nos ha colaborado en la aparte de los viáticos; son una serie de gastos considerables para llegar al otro lado del mundo, lo que no es sencillo.