Universitarios prefieren votar antes que hacer política

Foto: UCB
Estudiantes de la Universidad Católica Boliviana, en una actividad académica.

 

Fernando del Carpio Z./Edición impresa

A los jóvenes universitarios les interesa más participar en procesos electorales para elegir autoridades que inmiscuirse en política, según una encuesta realizada por el Departamento de Ciencia Política de la Universidad Católica Boliviana (UCB), de La Paz.

La encuesta comprendió cinco dimensiones: individuo y sociedad, economía y capacidades, cultura y religión, tecnología y cultura cívica, en este último ítem se formularon preguntas relativas a la política.

A la pregunta ¿Qué tanto te interesa la política?, el 40,4% respondió que le interesa ‘algo’, el 30,2% ‘poco’, el 14,8% ‘nada’ y el 14,6% ‘mucho’. En concreto expresan poco interés en la política.

La respuesta a la pregunta  “Mi interés en la política se manifiesta a través de ...” es esclarecedora porque el 62% admite que se limita a  participar en elecciones, el 33,6% a expresar sus opiniones de manera pública, el 13,3% a marchar sobre causas sociales de su interés y apenas el 3,2% a militar en organizaciones sociales y/o partidos políticos.

Los datos que anteceden están incluidos en la “Encuesta de valores sociales y políticos de los jóvenes universitarios millennial de la UCB-La Paz”.   Son millennial los de la actual generación.

De acuerdo con la ficha técnica, se realizaron 376 encuestas que incluyeron a jóvenes de ambos sexos de las 23 carreras de la UCB, y que se encuentran entre los 18 a 35 años. La encuesta se realizó entre el lunes 22 de mayo y el viernes 2 de junio de 2017. El trabajo fue publicado por la UCB y la Fundación Friedrich Ebert Stiftung, y presentado el 27 de noviembre en la universidad.

Demandas sociales

A la pregunta de si considera que el Gobierno presta atención a las demandas sociales, el 48% respondió que sí a algunas  demandas, el 41,6% no, el 3,8% no a mis demandas, el 2,2% no me interesa y 4,3% sí.

Por otra parte, el 53,7% de los jóvenes encuestados cree que los medios de comunicación influyen en la política boliviana, el 37,3% algo, el 7,4% poco y el 1,6% nada.

A la pregunta ¿Qué tipo de gobierno consideras mejor para Bolivia?, el 
71,3% respondió ‘de tendencia democrática’, el  15,4% por un gobierno de tendencia no democrática, y al 13,3% no le interesa.

Al ser consultados sobre  ¿qué tan importantes son tus derechos como ciudadano?, el  73,4% respondió mucho, el 20,3% algo, el 4,9% poco y el 1,4% nada. En cuanto a ¿qué tan importantes son tus obligaciones como ciudadano?, el 72,8% contestó mucho,  el 22,1% algo, el 3,8% poco y el 1,3% nada. 

Otro dato revelador se registró cuando se les preguntó: ¿Crees que la ley se cumple en Bolivia?, el 61,1% respondió ‘depende’, el 35,1% no y el 3,8% sí. Según la indagación, “se puede concluir que en Bolivia buscamos que la ley se acomode a los hechos”.

Además, los encuestados relacionan el ‘depende’ o ‘no’ a la corrupción (66,4%), es decir, “acomodar las leyes de acuerdo con lo que creemos que son nuestros hechos como principios rectores de los fallos y estos pueden ser exitosos a favor de alguna de las partes en la medida en que se cometen actos de corrupción”. Mientras que el 12,6% atribuye a que las leyes son obsoletas, el 12,6% a la incapacidad del Estado y el 6,4% al exceso de burocracia.

A la pregunta de “Consideras que el futuro político de Bolivia es ...”, la mayoría, el 45,3%, respondió igual que ahora; el 24,1% negativo, el 18,2% positivo, el 9,5% muy negativo y el 3% muy positivo. Para los investigadores lo evidente es que “el debate sobre el contenido de la democracia sigue vigente y lleno de matices, no es un recipiente monocolor”.

Los responsables de la encuesta advierten a la clase política que hasta ahora ninguno de los bandos competidores (oficialismo y oposición) es capaz “de revertir ese descontento que buena parte de la ciudadanía tiene con la clase política”.

Resaltan que el hecho de que se vea que hay algún interés coyuntural por la política “no debería hacernos sentir tranquilos, al contrario, se debe considerar que en una era en la que el interés por la política crece mientras la fe en los políticos desciende nos llevará  hacia algo explosivo sin duda”.