Los libros fundamentales de la literatura artística en Bolivia

 

Reynaldo J. González               

En 2014, el Centro de Investigaciones Sociales de la Vicepresidencia conformó un comité de intelectuales y especialistas en diferentes áreas para la selección de las 200 obras más importantes de la bibliografía boliviana a ser reeditadas en el proyecto editorial más importante que haya visto nuestro país, la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB).

De las 200 obras seleccionadas por los especialistas, solamente tres tienen como materia el arte en Bolivia: Iconografìa y mitos indígenas en el arte, de Teresa Gisbert (recientemente publicada); Pintura boliviana del siglo XX, de Pedro Querejazu, e Historia del arte en Bolivia de Teresa Gisbert y José de Mesa.

Este hecho ­—que en su tiempo pasó inadvertido— debería llamarnos la atención si ponemos esta mínima cantidad en relación con los más de 60 títulos seleccionados dedicados a la literatura y otros tantos dedicados a áreas como la historia, la sociología, la antropología, la política, entre otras. También debería llamarnos la atención que solamente se hayan seleccionado tres obras de la literatura artística de entre casi medio centenar elegibles publicadas desde mediados del siglo XX en torno a temas como la pintura, la arquitectura, la escultura y, en menor medida, la historia del arte y la crítica.

También resulta altamente llamativo el carácter de estas tres publicaciones, dado que solamente una (Iconografía y mitos indígenas en el arte) es un acercamiento sustancial a la materia artística (aun cuando ésta no sea en realidad el tema de fondo del texto) siendo los otros dos libros restantes acercamientos sintéticos a sus materias respectivas. Sin entrar en detalle, ni desmerecer su irrefutable valor e importancia, Historia del arte en Bolivia ha sido descrita por su misma autora como “un resumen”, “una síntesis” de su obra investigativa desarrollada junto a José de Mesa (incluso ha llegado a ser presentada por Carlos de Mesa como un coffee table book). Por su parte, el libro de Querejazu, extraordinario desde el punto de vista editorial, se encuentra constituido por breves ensayos sobre la pintura y la cultura boliviana del siglo XX y otros materiales anexos, sin tratar el tema de su título a profundidad más allá de un breve texto homónimo firmado por su editor.

El porqué solamente tres estudios dedicados al arte nacional fueron escogidos en nuestra mayor colección bibliográfica es una pregunta que sólo podrían responder los expertos del comité seleccionador de la BBB, lo cierto es que,  ya  sea por desconocimiento de la materia o por la conformación homogénea de este cuerpo de intelectuales,  se ha ignorado una cantidad significativa de publicaciones que, por la metodología científica de su hechura o por la el rigor analítico de sus interpretaciones, bien podrían figurar entre lo más selecto de la producción bibliográfica boliviana. En la presente propuesta de lectura presentamos en orden cronológico ocho trabajos que por diferentes cualidades podrían sumarse a las seleccionadas por la BBB como las más importantes de la literatura artística local y añadimos dos propuestas de antologías que podrían resultar valiosas para los estudios locales.

1. Arte contemporáneo: pintores, escultores y grabadores bolivianos (1952), Rigoberto Villarroel Claure

El autor de este libro es, a juicio de Pedro Querejazu, el principal cultor de la crítica de arte de su tiempo. Después de difundir decenas de escritos sobre la producción pictórica y escultórica contemporánea en diarios locales, Villarroel publicó —en pleno auge de la Revolución Nacional de 1952— esta obra señera que es quizás el primer texto dedicado exclusivamente a las artes plásticas en Bolivia. En una treintena de ensayos Villarroel analiza el trabajo de artistas bolivianos como Cecilio Guzmán de Rojas, Jorge de la Reza, Marina Núñez del Prado, Genaro Ibañez, Arturo Borda, Raúl G. Prada, David Crespo Gastelú, Gil Coímbra, José García Mesa, Luis Luksic, entre otros. El valor de ésta reside tanto en sus análisis como en el hecho de acaso representar la visión de mediados de siglo sobre un arte que comienza a ser pensado como boliviano al ser asociado con una suerte de “identidad boliviana”. 

 

2. Holguín y la pintura virreinal en Bolivia (1956), José de Mesa y Teresa Gisbert

Es el primer acercamiento científico a la historia del arte en Bolivia. Aunque (como lo señala su título) esta publicación se centra en la figura de Melchor Pérez de Holguín, en realidad establece una relación de la pintura del Alto Perú en su conjunto, analizando autores, obras, estilos, períodos, escuelas, contextos sociales, políticos y culturales. 

En 1972 el libro fue reeditado en una versión definitiva por las correcciones, modificaciones y añadidos resultantes de 15 años de investigación de sus autores en zonas rurales del altiplano y los valles bolivianos, además del hallazgo de decenas de nuevas obras y documentos del período virreinal. Como resultado, en esta segunda edición cobra mayor importancia el trabajo de Leonardo Flores y la pintura desarrollada en La Paz por contener “valores estéticos y simbólicos de trascendencia” que la equiparan a la desarrollada en Potosí.

 

3. Los estudios de arte en Bolivia. Intento de una Bibliografía Crítica (1962), Osvaldo Tapia C.

Esta investigación indaga sistemáticamente en la bibliografía artística consignada hasta su fecha de publicación ofreciendo importantes datos de escritos referidos a lo artístico publicados desde la época colonial hasta mediados del siglo XX. Su dedicación queda evidenciada especialmente en sus capítulos referidos al asunto de los escritos artísticos de la Colonia y los primeros 100  años de la República.

Por su exhaustividad y por la precisión de sus informaciones, este estudio es el acercamiento más preciso y completo a la bibliografía artística local, sino el único desarrollado hasta tiempos recientes. En trabajos posteriores, como Historia del arte en Bolivia (2012) y Arte contemporáneo en Bolivia (2013), se esbozarán bibliografías en una escala mínima y sin el rigor de Tapia, por lo que Los estudios de arte en Bolivia... se constituye en una publicación sui generis en el conjunto de la bibliografía boliviana.

 

4. Arquitectura andina, historia y análisis 1530-1830 (1985 y 1997), José de Mesa y Teresa Gisbert

Es, sin duda, la más importante obra de los investigadores en el estudio de la arquitectura virreinal andina. Reúne todos los estudios de temática arquitectónica publicados por los investigadores en revistas académicas de España, Argentina, Venezuela y Bolivia desde mediados de la década de 1950, organizándolos en seis títulos: La arquitectura del humanismo, Los jesuitas, Lo indígena y el ordenamiento del espacio externo, El barroco, El estilo mestizo, La etapa final. Incluye, además, abundantes fotografías, planos e  índices geográfico y onomástico.

Arquitectura Andina… es una muestra ejemplar del trabajo de los investigadores, pues a su habitual rigor metodológico en la consecución de datos in situ y fuentes de información documentales y su puesta en diálogo con crónicas y otras fuentes que permiten entender la complejidad y sofisticación de la sociedad virreinal.

 

5. Arte textil y mundo andino (1987),  Teresa Gisbert, Martha Cajías y Silvia Arze.

En este libro las autoras desvinculan el textil andino de esa noción que lo concibe como un producto artesanal afincado en el pasado para convertirlo en la manifestación cultural de vigencia absoluta y valor artístico pleno que es hoy. En palabras de Gisbert, el textil andino es un arte mayor que a la vez que marca la pervivencia del pasado representa “a grupos humanos que en sus expresiones creadoras mantienen hasta el día de hoy el testimonio de su identidad cultural”. De acuerdo a Gisbert, el desarrollo del arte textil, junto a los keros y al arte popular, corre en paralelo con el arte urbano “oficial”. Para sostener estos principios, las autoras presentan un extenso y detallado estudio del arte textil desarrollado en Bolivia identificando 25 estilos con variantes y subestilos, cada uno correspondiente a grupos étnicos determinados y sometidos en diferentes grados a influjos  externos. En el estudio de cada uno de estos estilos ahondan en su historia y su simbolismo, su  iconografía, su relación con el pensamiento indígena, sus procedimientos de elaboración y su significado en la vida de las poblaciones que los producen.

 

6. La pintura contemporánea de Bolivia. Ensayo histórico crítico de la plástica nacional del siglo XX (1989), Carlos Salazar Mostajo

Sin pretender constituirse en una historia de la pintura boliviana, esta publicación presenta una amplia selección ordenada cronológicamente de períodos, artistas, escuelas y corrientes desplegadas a través de la combinación de datos históricos, anécdotas, análisis y críticas. La lectura de esta obra evidencia que Salazar Mostajo fue para su tiempo el autor de mayor perspectiva histórica con respecto al arte boliviano del siglo XX y, además, uno de los pocos en mantener una visión crítica propia e independiente a la de sus predecesores y contemporáneos, destacando su atención a artistas urbanos de origen rural. Se trata de un excelente contrapunto al discurso histórico “oficial” de Mesa-Gisbert.

 

7. Arquitectura contemporánea en Bolivia: libro de oro: 1940-1990 (1997), José de Mesa (Editor), Patricia Vargas (Coordinadora)

Este título de cuidada edición reúne 20 estudios de renombrados arquitectos y estudiosos como José de Mesa, Juan Carlos Calderón, Gastón Gallardo, Carlos Villagómez, Gustavo Medeiros,  que en su integración ofrecen un panorama general de la arquitectura boliviana del siglo XX, según criterios cronológicos, estéticos y funcionales.

 

8. Bolivia: Los caminos de la escultura, 1900-2010 (2010), Michela Pentimalli (Editora)

Primer estudio holístico sobre el arte escultórico en nuestro país compuesto por cuatro ensayos: La escultura en Bolivia: de los orígenes al siglo XIX de Teresa Gisbert, que constituye una especie de prefacio al presentar un panorama general del desarrollo de la escultura durante los períodos prehispánico y colonial; Escultura en Bolivia 1900-1960 de Pentimalli, en el que identifica a las principales figuras  de la escultura durante la primera mitad del siglo XX, deteniéndose en la obra de algunas de sus figuras centrales, como Marina Núñez del Prado y Emiliano Luján; Dos caminos paralelos: la escultura y las prácticas experimentales en Bolivia de Valeria Paz, en el que se refiere a la producción escultórica desde 1960 hasta el presente, incluyendo expresiones  del arte contemporáneo como las instalaciones, las performances. Y, finalmente, Monumentos y escultura pública: entre dos siglos, firmado por Pentimalli junto a Jaqueline Calatayud y Rodney Montoya, en el que se analizan los monumentos públicos  más importantes de Bolivia desde un enfoque histórico y social. Esta publicación incluye casi un centenar de imágenes en alta calidad y un video documental sobre el tema.

 

DOS ANTOLOGÍAS PENDIENTES

9. Antología de estudios sobre la arquitectura, la pintura y la escultura virreinales en Bolivia

Las investigaciones sobre la arquitectura y la pintura virreinales en Bolivia se remontan a las primeras décadas del siglo XX en trabajos de arquitectos e investigadores argentinos como Martín Noel y Ángel Guido adscritos a la corriente de pensamiento neocolonial. Posteriormente, los españoles Diego Angulo, Enrique Marco Dorta, el argentino Mario J. Buschiazzo, el norteamericano Harold E. Wethey y el español Martín S. Soria estudiaron la arquitectura y la pintura de la zona andina en múltiples trabajos inscritos en la teorización del llamado estilo mestizo.

Entre los autores bolivianos que dejaron escritos sobre el arte virreinal, además de Mesa y Gisbert, figuran Emilio Villanueva, Roberto Prudencio, Mario Chacón, Pedro Querejazu, Teresa Villegas y Lucía Querejazu, entre otros.

 

10. Antología de ensayos y críticas de temática artística

Destacados intelectuales han dejado escritos sobre el arte boliviano del siglo XX en periódicos, revistas y libros de ensayo. Entre ellos destacan Fernando Diez de Medina, José Eduardo Guerra, Luis Iturralde y Chinel, Gustavo Adolfo Otero, Mario Miranda Pacheco, Nicolás Fernández Naranjo, Roberto Prudencio, Yolanda Bedregal,  Julio de la Vega, Raúl Botelho Gosalvez, Porfirio Díaz Machicao, Juan José Coy, Guillermo Francovich, Pedro Shimose, Armando Soriano Badani, Mario Ríos Gastelú,  Jorge Villanueva, Lucía Querejazu y Rubén Vargas.

Entre los autores extranjeros que trataron el tema del arte boliviano del siglo XX figuran los críticos e historiadores Marta Traba, Juan Achá, Leopoldo Castedo y  Jackeline Barnitz.

(Con datos del libro Notas para una historiografía del arte en Bolivia: la obra de Teresa Gisbert y José de Mesa. Reynaldo J. González. Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, 2018).