Las primarias, un examen para las organizaciones políticas

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Fernando del Carpio Z. / Edición impresa

A pesar de las acciones que sectores de la oposición realicen, las elecciones primarias fijadas para el 27 de enero se efectuarán porque de allí saldrán las candidaturas para los comicios generales de octubre 2019, coincidieron en opinar por separado analistas políticos.

Para Adolfo Mendoza, exsenador y sociólogo, los opositores quieren suspender las primarias no por la candidatura de Evo Morales, sino porque detrás de ese discurso se esconde la poca legitimación de las organizaciones políticas.

“Habrá debates, polémicas, reclamos, intentos de sabotear o impedir que se realicen, pero las condiciones están establecidas para que se realicen”, expresaó el sociólogo y docente universitario Eduardo Paz Rada.

El asambleísta departamental paceño Gustavo Torrico no duda en afirmar que las primarias son un hecho electoral en el que vamos a ir todos, pese a que a la oposición no le interese que se realicen “porque no tienen propuesta ni militancia”.

 

Examen político

Indudablemente las elecciones primarias serán un examen para las organizaciones políticas vigentes, especialmente para el Movimiento Al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP). Mendoza estima que el bloque opositor “está temeroso de contar con una votación muy escasa en las primarias, lo que sería un indicador de su poca legitimidad democrática”.

Paz Rada considera que las primarias serán una oportunidad para que muestren que están construyendo estructuras democráticas, que no siguen la lógica tradicional de propietarios de las organizaciones políticas o de siglas puestas en venta. 

Aunque buscan pretextos superfluos para no llegar a las primarias, Torrico refiere que es un tema de sobrevivencia política para los viejos que se están renovando y para el discurso repetitivo de Bolivia dijo No, de las plataformas, “porque pasadas las primarias de qué vamos a hablar”.

 

Todos, a participar

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) debe llevar adelante las primarias. Como explica Mendoza, todas las organizaciones políticas, del oficialismo y de la oposición, tienen la obligación democrática de acreditar a sus delegados para las mesas habilitadas. Hay recelo en la mayoría de la oposición porque nunca tuvieron la capacidad de generar mecanismos de democracia interna y que contribuyan al propio control electoral.

“Lo que desnuda a la mayoría de la oposición es una incapacidad para generar ese control electoral y garantizar los mínimos criterios de realización de la normativa para beneficiar la democracia interna de las organizaciones políticas”, resalta.

El segundo elemento adicional que observa Mendoza es cuando intentan convocar sólo a una parte de la militancia para consolidar los binomios propuestos. “Todo eso demuestra la incapacidad de trabajar en democracia y desnuda los problemas de legitimidad, incluso en la conformación de sus binomios”, aclara.

Mendoza señala que Mesa impuso al Frente Revolucionario de Izquierda (FRI) su candidato a la Vicepresidencia, lo que generó una actitud poco democrática y dejó fuera la participación de la militancia del FRI y de quienes siguen a ese binomio.

Las primarias son un proceso que parte de la Ley de Organizaciones Políticas y están vinculadas al fortalecimiento de las organizaciones políticas. Paz Rada advierte que efectivamente algunos partidos van a tener problemas en designar delegados, pero “más allá del MAS, que tiene una militancia gigantesca, creo que todos van a responder a la expectativa que se ha creado”.

   

Más legitimidad

La participación en las primarias es voluntaria, y el TSE hizo conocer el padrón de militantes por organizaciones políticas; sin embargo, no establece el porcentaje ni cantidad mínima a participar.

Mientras mayor participación y convocatoria tenga una organización política, mayor legitimidad tendrá su propio binomio. Para Mendoza, “el mayor reto lo tiene el MAS-IPSP; los demás saben que sus estructuras de democracia interna son tan débiles que ni siquiera pueden garantizar adecuadamente la nominación de delegados”.

En todo caso, el reglamento de las primarias establece que las organizaciones políticas deben tener tantos delegados como mesas de sufragio se puedan habilitar. Los militantes votan en el ánfora de su propia organización y así para todas.  

En tanto que Paz Rada espera que vote una gran mayoría, porque si se han inscrito y tienen una militancia asumieron  un compromiso, por lo que tienen que participar; en ese marco estima que se dará una amplia participación. “Cuando uno asume un compromiso de militancia, y las primarias se crearon para fortalecer a los partidos, es necesario participar, más aún cuando los partidos tienen necesidad de existir, de mostrarse y de impulsar su mayor fortaleza para las elecciones 2019”, remarca.

Todo proceso democrático tiene su costo, reconoce Paz Radas, y en ese sentido no comparte el criterio de que es un gasto innecesario, porque de hacerlo “tal vez no habría que convocar a ningún tipo de elección ni actividad que sea para fortalecer la política”.