Fidel, líder indiscutible de la Revolución cubana

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Cambio - Especial 60 años de Revolución Cubana / Edición Impresa

Ningún arma, ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos”, dijo Fidel Castro en el juicio que se le siguió por la toma del cuartel Moncada, palabras que tuvieron eco no sólo en Cuba, sino también en varios países y movimientos revolucionarios alrededor del mundo.

Nacido en el seno de una familia campesina y formado en las escuelas de la compañía de Jesús, Fidel Alejandro Castro Ruz es el líder indiscutible de la revolución socialista, que se irradió desde la isla caribeña.

Sin duda alguna, Castro es una figura que traspasó los linderos nacionales. Igual que su revolución. Entre ambos fenómenos se produce un paralelismo increíble. La revolución es un autorretrato del propio Castro. Él fue el actor y el autor de toda esa gran tragicomedia que fue conocida y reconocida en las cuatro esquinas del mundo, escribe José Ignacio Raco. 

Castro y la revolución son mellizos, por no decir siameses. Castro se anticipó al descubrimiento de la clonación al lograr tal semejanza entre él y su hechura revolucionaria. Su omnipotencia fue tal que no se movió hoja del proceso revolucionario que él no la soplara. Aquí estribó también su estabilidad y su fortaleza, que con la improvisación y el cálculo, la alevosía y la traición produjeron no una reforma, sino una verdadera revolución, sostiene Raco.

El médico argentino que se hizo revolucionario

“Nací en la Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país”, dijo Ernesto Che Guevara en la Asamblea de la ONU.
Se unió al M26 en México y fue uno de los líderes de la Revolución cubana. Murió en Bolivia.

Camilo Cienfuegos, el señor de la Vanguardia

Muchas virtudes tenía Camilo; pero entre ellas sobresalían su fidelidad a la patria, a la revolución y a Fidel, contra quien no quiso enfrentarse ni en la pelota. Tenía humilde extracción social, sastre de oficio, su temperamento jovial y su sonrisa franca, con la que ganaba amigos desde el primer encuentro. Lo convirtieron desde muy temprano en uno de los más carismáticos dirigentes de la Revolución cubana. 

El comandante Juan Almeida Bosque

Considerado el tercer hombre de la Revolución cubana, detrás de los hermanos Castro. Se unió al movimiento revolucionario en 1952 y participó desde la toma del cuartel Moncada.

Actualmente es presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución cubana y es vicepresidente del Consejo de Estado.