Salvatierra muere en lo suyo; no da la razón al veto de la ASO

Laberinto

Gustavo Cortez C.

Editor / Deportes

Valiente, educado y frontal, así afrontó Juan Carlos Salvatierra su reclamo ante la Amaury Sport Organisation (ASO), que ayer definitivamente no le autorizó participar en el Dakar 2019 porque supuestamente su cuadriciclo no está dentro del margen reglamentario.
El boliviano quedó frustrado por no competir, pero sobre todo defraudado y dolido por la forma cómo la organización —y el mismo 'dueño' del rally, Etienne Lavigne— lo sacó de la lista de pilotos.
Juan Carlos expuso lo suyo (con documentos en mano) y también el dirigente, quien comentó que el 'Chavo' no sólo era un buen corredor, sino también su amigo. Ayer, Fox Sports mostró las dos caras de la moneda en la televisión. ¿A quién le creemos?
El boliviano murió en lo suyo. Pudo haber cambiado de máquina y correr hoy la primera etapa. No, prefirió no participar a darle la razón al veto de la organización.
¿Tienen razón la ASO y Lavigne? Creemos que no. Pueden explicar todo lo que quieran al público y al mismo piloto, pero háganlo con fundamentos. Cualquier decisión de rechazo en carreras así conlleva un informe explícito, técnico y reglamentario. Cuando una negativa tiene sustento, no hay discusión.
El 'Chavo' fue persistente y firme en su reclamo porque logró munirse de antecedentes y datos precisos de máquinas similares al Barren Racer One, que con otros pilotos ya corrieron en el Dakar en 2017 y 2018. Y nadie de la ASO dijo "no" entonces.
Las dos veces que se aproximó a la mesa de registro administrativo nadie pudo darle una explicación detallada y tampoco le recibieron el fólder de expedientes que llevó. Eso no se hace en un rally internacional que se precia de ser serio y responsable.
Salvatierra fue perjudicado deportiva y económicamente. Nadie va a poder 'reembolsarle' lo primero. Imposible. El dolor queda. Pero tarde o temprano se sabrá la verdad.