Presidente entrega represa en el municipio de Tiraque

A través de esta imponente infraestructura habrá agua todo el año.
Foto: Jonas Alegre

 

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El presidente Evo Morales entregó ayer una represa en la localidad de Sacabambilla Baja, en el municipio de Tiraque del departamento de Cochabamba, que fue construida con una inversión de Bs 1,9 millones para el riego de 120 hectáreas de cultivos agrícolas.

La obra beneficia a 185 familias agricultoras de la región y los recursos para su construcción fueron financiados por el Fondo de Desarrollo Indígena (FDI) y el gobierno municipal.

Esta presa tiene la capacidad de almacenar 77.180 metros cúbicos de agua; cuenta con una cámara de válvula para soltar las aguas, cámara de rejilla metálica y un vertedero de excedencias con capacidad para caudal de 0.1640 metros cúbicos por segundo.

“Vamos a seguir trabajando. Los sindicalistas hemos demostrado que Bolivia tiene mucho futuro, mucha esperanza y por eso van llegando obras. Yo diría que ni siquiera están llegando, están lloviendo obras, y Bolivia va a seguir creciendo”, manifestó en un acto público.

El Jefe de Estado detalló que esa obra beneficia a familias productoras de papa, maíz, haba, manzana y durazno.

El mandatario confirmó la construcción de una nueva represa en el municipio de Tiraque —con una inversión de Bs 19 millones— para regar 600 hectáreas: “Si la Alcaldía con el gobierno departamental garantizan el 20%, eso está garantizado”.

Recordó que el Ejecutivo tiene un presupuesto especial para la construcción de represas grandes y medianas, además del dinero del Fondo de Desarrollo Indígena y cinco millones de bolivianos por municipio para sistemas de riego.

Trabajo sin descanso

Morales Ayma informó que trabaja día y noche desde que asumió la presidencia, y recordó que el 8 de enero de 2004, el entonces presidente Carlos Mesa firmó el Decreto Supremo 27306, que limitó a ocho horas su trabajo, de lunes a viernes.

Mencionó que durante la época del neoliberalismo los partidos políticos no superaban el 50% de los votos, por lo que se ponía en marcha lo que se denominaba la democracia pactada, que en los hechos significaba un reparto de los cargos en el Ejecutivo y otras instancias del poder.

A ello se sumaba que todos los partidos que se encumbraron en el Palacio Quemado se ponían al servicio de Estados Unidos, cuyos gobiernos desembolsaban ayuda bajo el condicionamiento de la enajenación de las empresas estatales.

Refirió que el nuevo Gobierno en Brasil puso en marcha un plan de privatización de un centenar de empresas estatales y la venta de 700 inmuebles que pertenecen al Estado, por lo que hay que evitar que la derecha vuelva a gobernar el país.

“La semana pasada en Brasil bajaron las rentas, los beneficios sociales, bajó el salario mínimo nacional. Aquí un dato importante, hermanas y hermanos, juventudes repasen la historia, algunos profesionales, cuando empezamos como gobierno el 2005-2006, el salario mínimo nacional era un poquito más de 50 dólares. Brasil, Argentina, casi todos nos ganaban, ahora en toda América estamos en el séptimo lugar en salario mínimo nacional”, indicó ante la multitud de pobladores del municipio cochabambino de Tiraque.