La coca es símbolo de la unidad, dignidad y soberanía boliviana

Cientos de personas durante la celebración del Día Nacional del Acullico, el año pasado.
Foto: Archivo

 

Roberto Medina Buezo - Cambio / Edición Impresa

Con una serie de eventos en todas las regiones del país, miles de ciudadanos masticarán (acullicarán) hoy como un derecho ancestral, revalorización y un recordatorio a la defensa boliviana y a la promulgación de la Ley 864 (12 de diciembre de 2016), que declara cada 11 de enero el Día Nacional del Acullico.

En 2013, Bolivia volvió a adherirse a la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes, de 1961, con referencia al masticado de la hoja de coca como práctica ancestral.

Leonardo Loza, dirigente de la Federación de Chimoré, considera que la jornada del acullico representa la unidad, dignidad, soberanía, independencia de los pueblos y la libre determinación, porque la hoja de coca “sabe nuestra cultura e identidad”.

“Vamos a defender, revalorizar y masticar la hoja sagrada  con altura, alegría y fortaleza política e ideológica, porque la protege la Constitución y tiene el respaldo del Gobierno”, dijo.

En enero de 2011, Bolivia pidió su readmisión a la Convención Antidrogas de las Naciones Unidas y fue aceptada dos años después con la reserva de despenalizar el acullico.

Sólo 15 de 183 países objetaron la posición, entre ellos Estados Unidos, lo que no alcanzó para vetar al país.

“Hasta 2006, ningún gobierno democrático se ocupó de hacer reconocer y explicar al mundo que la hoja de coca, en su estado natural, no es veneno”, manifestó el presidente Evo Morales en aquella ocasión.

Loza recordó que los gobiernos de turno, como los de Jorge Tuto Quiroga y de Hugo Banzer Suárez, intentaron desaparecer la hoja sagrada y declararon coca cero en el trópico.

“A nivel internacional, la imagen de la hoja estaba envenenada, ensangrentada y prohibida, pero gracias a la unidad, independencia y soberanía —y fundamentalmente a la decisión del presidente Evo Morales— hoy la coca sagrada repercute en todo el mundo porque es un símbolo e imagen del pueblo boliviano”.

Al margen del acullico y el pijcheo, Bolivia trabaja en la industrialización del arbusto para que sus propiedades sigan trascendiendo en el mundo a través de alimentos y medicinas.

El concepto neoliberal

El concepto de la hoja de coca para la familia milenaria de Bolivia es muy ajeno a la concepción neoliberal, que la relaciona con el narcotráfico.

“Años atrás, los propios capitalistas hicieron llegar a nuestro país y al continente el narcotráfico, y sin vergüenza generaron políticas de lucha contra la droga confundiendo la hoja de coca, envenenando la política de esta planta, incluso a los productores, pero al margen de la industrialización y comercialización estamos en constante campaña para acabar con ese estigma, que es la cocaína”.

Aseguró que la hoja de coca en estado natural “no ha drogado, sino que ha sabido resolver el hambre y la miseria porque forma parte de las culturas y tradiciones nacionales”.

“Lamentablemente, el mundo se ha equivocado con algunos gobernantes y políticos llenos de intereses geopolíticos porque la confundieron con el narcotráfico”, aseveró.

Coca para el mundo

Durante las celebraciones del año pasado, el presidente Evo Morales dijo que tarde o temprano, limpiamente, públicamente, la hoja de coca boliviana entrará a todos los países del mundo porque se puede demostrar que es alimento y medicamento.

“La obligación y responsabilidad de las actuales y futuras generaciones es no dejarse confundir con ese tipo de ideas imperiales que sólo tienen interés de dominio de los pueblos. Los bolivianos tienen que seguir cultivando la cultura de la tranquilidad, del respeto y control social como reflejo al mundo entero de que Bolivia defiende a la hoja sagrada porque es un símbolo de nuestras naciones, pero que está en contra de su uso para la fabricación de drogas o de que se la siga confundiendo con cocaína”, indicó Loza.

El 95% se destina al consumo tradicional

El viceministro de Coca y Desarrollo Integral, Eulogio Condori, dijo que del 100% de coca que se produce en el territorio nacional (aproximadamente 24 mil hectáreas) el 95% es destinado al consumo tradicional.

El 5% restante es desviado a la fabricación de cocaína, por ello el compromiso del Gobierno de erradicar la coca excedentaria, en especial la que se produce en algunas regiones de los Yungas de La Paz, donde no están permitidos los cultivos.

La autoridad agregó que en el departamento de Santa Cruz se mastica más coca debido a las intensas actividades de agricultura y transporte.

“En el oriente del país hay una gran cantidad de migrantes collas que llevaron la tradición del masticado hace muchos años, entonces sus hijos crecieron con esa cultura que en la actualidad se ha incrementado”, aseveró el productor Rolando Calcina.

En 2018, el Gobierno sobrepasó la meta de erradicación de 11 mil hectáreas de coca ilegal en el territorio nacional, dato que refleja el constante compromiso de una lucha contra el narcotráfico y la erradicación con concertación.

Gran variedad de productos derivados

Refrescos, energizantes, dulces, chicles, tortas, jarabes, mates, harina, pomadas, analgésicos, entre otros, son los productos que se pueden extraer de la hoja de coca mediante su industrialización.

Se prevé que al menos 30 mil productores y consumidores de coca estarán presentes hoy en las concentraciones del país; sin embargo, el masticado no será la única actividad, puesto que también se presentarán diversidad de productos que se pueden elaborar con la coca como materia prima.

“Se trabaja en la industrialización, hay plantas y fábricas construidas, pero faltan maquinarias. El Gobierno está determinando qué instituciones requieren el apoyo para industrializar la coca”, señaló ayer Eulogio Condori, viceministro de Coca y Desarrollo Integral, durante la conferencia en la que adelantó la presencia de cientos de productores y consumidores en el acto que se realizará hoy en la Plaza de San Francisco.

Los productores y pequeños empresarios pidieron más ayuda del Gobierno, pero principalmente del empresariado privado para la industrialización, porque consideran que el arbusto tiene gran potencialidad para desarrollar la economía nacional de diversos productos.

Después de más de tres años de negociación, el 21 de noviembre de 2016 se firmó el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo (ARM) de Certificados de Conformidad con Norma Técnica Oficial y Obligatoria o con Reglamento Técnico entre el Estado Plurinacional de Bolivia y la República del Ecuador.

En aquella oportunidad, el entonces ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, calificó el acuerdo como histórico porque por primera vez se determinó la exportación de una gran variedad de productos derivados de la hoja de coca al mercado ecuatoriano inicialmente.

El masticado aminora la diabetes y atenúa la hipertensión arterial

El Gobierno trabaja también en la fabricación de un fármaco para la diabetes.

Muchas de las personas que acullican dicen que esta práctica milenaria no permite el avance de la diabetes, de ahí surge el interés en lograr un medicamento nacional.

El trabajo de investigación se realiza con estudiantes de diversas universidades y se tiene previsto erogar al menos Bs 20 millones para trabajar en proyectos de industrialización, de alto valor nutritivo y medicinal.

Según el Decreto Supremo 3318, los productos industrializados de coca, y la hoja en su estado natural, serán promocionados con el fin de posicionar a escala nacional e internacional sus usos en coordinación con las instancias competentes.

Cuando se mastica esta hoja, considerada un alimento con potencial rejuvenecedor y que ayuda a ampliar la esperanza de vida, la cavidad oral se llena de clorofila.

Existen reportes que aseguran que la clorofila inhibe la aparición de anormalidades cromosómicas.

A diario se forman aproximadamente 9.000 células cancerosas en el cuerpo y esta clorofila las inhibe; por ello, el masticado es recomendado por muchos médicos para tratar el problema del cáncer desde sus inicios.

De igual manera, el pijcheo ayuda a atenuar la hipertensión arterial.

“Cuando la presión sanguínea sobrepasa los límites normales, se denomina hipertensión arterial sistemática, y es considerada una de las enfermedades por hábito de vida. Entonces, el masticado ayuda a que el corazón pueda bombear con normalidad la sangre. Incluso regula el flujo de oxígeno al cerebro y evita posibles derrames cerebrales”, manifestó el médico Luis Moncada.