Bolivia, entre el modelo exitoso y el retorno al neoliberalismo

La población acudió a las urnas en 2014. Esto se volverá a repetir en octubre.

 

Fernando del Carpio Z.

La oposición se apresta a participar en los procesos electorales de este año, las primarias en enero y las generales en octubre, sin candidatos remozados y sin propuestas, coincidieron en opinar, por separado, cuatro analistas políticos.

Las referencias que tenemos sobre Carlos Mesa, Óscar Ortiz, Víctor Hugo Cárdenas y Jaime Paz Zamora provienen del pasado, “cuando han mostrado una inclinación hacia el modelo neoliberal, que tiene como pilar a la empresa privada y a las transnacionales, y relegan a un segundo plano al Estado”, opinó José Pimentel, exdirigente sindical y exautoridad del sector minero.

“Ésas son las referencias que tiene el pueblo sobre estos vendepatrias”, dijo Pimentel e indicó que está claro que no están de acuerdo con la nueva estructura del Estado boliviano, que añoran la República y que “los cambios no son de su agrado, por lo que buscan retrotraerse a la vieja democracia pactada, al neoliberalismo”.

El perfil de cada uno de esos candidatos es conocido, pese a los años transcurridos no han cambiado y propuestas novedosas no tienen, “machacan contra el Proceso de Cambio y contra el presidente Evo Morales”, opinó el analista político Idón Chivi.

La politóloga Helena Argirakis, desde la ciudad de Santa Cruz donde reside, considera que tanto Mesa como Ortiz tienen un perfil regional, como representantes de las oligarquías paceña y cruceña, respectivamente, a diferencia de Evo Morales que es un candidato nacional, por lo que tratan de impedir por todos los medios su postulación.

Para el sociólogo y docente universitario Eduardo Paz Rada, los candidatos de la oposición para reacomodarse intentan mostrar una cara relativamente fresca del neoliberalismo, escondiendo sus intenciones que como en el caso argentino (con el gobierno de Mauricio Macri) se traduzcan en radicales reformas que signifiquen un retroceso en el desarrollo nacional logrado estos últimos 13 años.

Paz Rada atribuye la falta de propuestas de la oposición al hecho de que “cualquier propuesta en este momento para las elecciones tendría que ser un proyecto nacional que supere el proyecto que ha tenido un elevado éxito con el MAS-IPSP, (pero) no lo tienen, solamente recurren a muletillas de que se viene la crisis económica u otros elementos totalmente incoherentes como dictadura o que no hay democracia en Bolivia, cuando hay primarias y hay elecciones”.

Estabilidad económica

Chivi coincide con Paz Rada y refiere que los candidatos opositores hablan de dictadura, de recuperar la democracia, pero ninguno ha presentado un programa, una visión de país, simplemente responden al modelo neoliberal que rigió desde 1985 hasta 2005.
Para los neoliberales, según el analista, resulta difícil aceptar que Bolivia está en condiciones inmejorables en materia de salud, educación y fundamentalmente en economía.

“La estabilidad económica es fundamental para cualquier país del mundo, a diferencia de lo que ocurre con Argentina y Brasil, que atraviesan por una crisis económica y yendo a la frontera de ambos países se puede comprobar esto”, fundamenta.

Al momento de ir a las urnas, en opinión de Paz Rada, la situación económica es determinante y definitiva en los sectores de votantes que están indecisos, que se calcula entre el 25% y 30%.

“La gestión económica exitosa de estos últimos años va a llevar a ese sector a votar por la estabilidad y evitar situaciones como en la Argentina. Me arriesgaría a decir que como están avanzando los proyectos industriales del litio, del gas y del hierro, los próximos 10 años van a ser muy fructíferos en la economía nacional”.

Lo concreto, en opinión de Pimentel, es que hay un modelo exitoso que se niegan a aceptar y al final va a salir su discurso neoliberal que el pueblo boliviano ha soportado durante casi 20 años.

Capacidad de movilización

Sólo el MAS-IPSP y los movimientos sociales tienen capacidad de movilización activa, resalta Paz Rada. Apunta que desde finales de 2017 y todo el 2018 se pudo observar esa situación, y en estas primeras semanas del nuevo año se repite.

“En tanto que la oposición con el intento de las plataformas ciudadanas de tener presencia movilizadora ha desaparecido y los únicos que tienen capacidad son los Demócratas en el oriente boliviano”, agrega.

Idón Chivi admite que la oposición quiere generar la idea de crisis, de mostrar un panorama dantesco, de ciencia ficción, de que no hay institucionalidad y sí dictadura.

“Sacaron gente a las calles, pero se han desmovilizado, y las plataformas en huelga de hambre ya no existen, se han caído; su capacidad ha durado máximo 10 días, no tienen capacidad de movilización, pero quieren mostrar físico. Intentan mostrar un país lleno de conflictos, pero la situación no es así, hay tanta libertad que te pueden escupir o gritar en un restaurante”.

Chivi está convencido de que la oposición intentará deslegitimar las primarias, pero sin resultados. “No son un invento, viene de un proceso largo de discusión de la Ley de Organizaciones Política”, dijo.

Recordó que en 2014 se debatía dentro del TSE y que le invitaron a hablar sobre democracia intercultural, y la derecha impulsaba el tema de las primarias: “Decíamos (los del MAS) que veníamos de una estructura de movimientos sociales, no de una estructura convencional”.

Chivi informa que en 2017 y 2018 se discutió el tema de las primarias a iniciativa de Idea Internacional, y después de su aprobación en la Asamblea Legislativa Plurinacional fue promulgada el 1 de septiembre de 2018.

Después de su vigencia, la oposición comienza a poner trabas para evitar la realización de las primarias, pese a que se inscribió un binomio en cada una de las nueve organizaciones políticas.  

Candidatos con vocación derechista

Óscar Ortiz viene de un origen estrictamente empresarial y se acercó a la política como candidato a senador de Podemos con Tuto Quiroga.

Tiene una vinculación con los cívicos y las élites cruceñas, anota Helena Argirakis al retratar al candidato de la alianza Bolivia Dice No, que fue registrada en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) entre el Movimiento Demócrata Social (MDS) y Unidad Nacional (UN), aunque este último se retiró del pacto en el último momento.

Ortiz habla de federalismo con la intención de que “cada región, departamento-estado federal cuente con su propio presupuesto, su propia administración pública y que tenga mayor autonomía política”.

Mientras que Carlos Mesa, para la politóloga, es el “candidato de la oligarquía paceña, del sector conservador, y en Santa Cruz no tiene mucha llegada porque se le recuerda cuando habló del provincianismo político”.

Jaime Paz Zamora trata de volver a ser actor político y Víctor Hugo Cárdenas, con los evangelistas y UCS, intenta copar el espacio del populismo de derecha.