Tren Bioceánico es factible e integrará los sistemas de transporte

 

Freddy Choque/Cambio – Edición impresa

El proyecto del Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración (CFBI), impulsado por Bolivia, recibió respaldo internacional y se constituye en la principal vía de integración comercial en la región por su alta factibilidad.

La propuesta boliviana de vincular el océano Pacífico con el Atlántico, a través de una ferrovía que pase por Brasil, Perú y el territorio nacional, surgió en 2012 y desde entonces recibió el apoyo de entidades y países de la región (Uruguay y Paraguay), además de Asia y Europa.

El país realizó un estudio de factibilidad por $us 7 millones durante tres años, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En la oportunidad se analizaron las diferentes alternativas de otros posibles proyectos a este Corredor —parte técnica, económica y financiera, social y ambiental— para que la propuesta tenga sustento.

En 2016, Bolivia recibió la factibilidad del CFBI e inició las gestiones para dar a conocer el proyecto a los gobiernos de Perú y Brasil por ser el eje troncal del Corredor, ya que unirá los puertos de Santos, de Brasil; con Ilo, de Perú, el cual permitirá transportar carga de exportación de costa a costa.

En octubre de 2018, expertos de un consorcio suizo-alemán —interesados en ejecutar y financiar el proyecto— inspeccionaron la ruta del CFBI en Bolivia y destacaron su viabilidad y factibilidad, y en diciembre presentaron su propuesta de inversión y ejecución, que es analizada por el Gobierno.

La construcción del Tren Bioceánico demandará una inversión de hasta $us 14.000 millones y tendrá una longitud de 3.750 kilómetros (km): 1.521 km en Brasil, 1.888 km en Bolivia y 340,5 km en territorio de Perú.

Integración

Los sistemas de transporte terrestre, aéreo y fluvial serán vinculados al Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración (CFBI), que consolidará la unión y progreso de los países miembro del proyecto (Bolivia, Perú y Brasil).

El emprendimiento incluye también la construcción de tres megapuertos, uno en Santos, Brasil; otro en Carmelo Peralta, Paraguay, y el tercero en Ilo, Perú.

Además se integrará a la Hidrovía Paraguay-Paraná, donde el 29 de octubre de 2018 Bolivia consolidó un sistema portuario (Gravetal, Jennefer y Aguirre) para acceder con soberanía al océano Atlántico y bajar los costos de movimiento de carga y el tiempo de viaje de importación y exportación.