Morales pasó de la lucha sindical a la batalla electoral

Foto: Archivo
Evo Morales en su casa de Orinoca.

 

Gonzalo Pérez Bejar / Especial 13 años de Revolución

El presidente es “un verdadero líder”, porque supo trabajar codo a codo junto con sus compañeros productores de la hoja de coca en el Chapare.

Así lo describieron sus compañeras de lucha Silvia Lazarte y Leonilda Zurita.

Ambas acompañaron al dirigente sindical desde sus inicios, allá por el 1983, cuando llegó al trópico de Cochabamba, donde su papá compró un lote de terreno para producir arroz. Luego se destacó en el fútbol, y por ello fue elegido secretario de Deportes.

Resaltaron el valor y el ejemplo que les infundió durante los 30 años que ejerce el cargo de secretario ejecutivo de la Federación del Trópico de Cochabamba y luego presidente de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba.

Los años pasaron, pero muchas acciones siguen presentes en la memoria de ambas dirigentes mujeres. No sólo elogiaron el valor humano de Morales, sino también la capacidad de dirigir a mucha gente.

Zurita, actual asambleísta departamental por Cochabamba, señaló que Morales “fue un maestro”. Recordó que lo conoció en 1994 en un ampliado nacional de la Confederación de Colonizadores de Bolivia, la cual era liderada por Gerardo García. “El hermano Evo pidió que la representación esté conformada por un varón y una mujer”.

“Me siento muy orgullosa de tener un maestro que nos ha enseñado a luchar y cómo defender nuestros derechos y trabajar en bien de los demás”, afirmó.

Zurita dijo que eso sirvió para que desde ese momento las mujeres no sólo sean elegidas en el cargo de vinculación femenina, sino que se les abrió la posibilidad de disputar cargos importantes en las direcciones sindicales, en especial el sector de los productores de la hoja de coca.

“Eso nos fortaleció, y a partir de ello acompañamos al hermano Evo en todas las circunstancias, como en la primera huelga de hambre de 1996, que realizamos en dependencias de la Central Obrera Boliviana (COB)”, refirió.

La asambleísta recordó los innumerables combates que libraron contra efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), al igual que las varias oportunidades en que salvaron a Evo de la muerte.

“En 1991 teníamos una reunión en la sede de Derechos Humanos de Eterazama, cuando llegaron los policías y lo empezaron a pegar a nuestro hermano Evo. Luego nos enteramos de que había la orden de la Embajada de Estados Unidos para matarlo”, relató.

La lucha

La expresidenta de la Asamblea Constituyente Silvia Lazarte recordó que el presidente Evo era muy amigo de su hermano Guido porque juntos iban a jugar fútbol.

“Mi papá tenía una parcela en Villa 14 de Septiembre, y así conocí a Evo Morales en una primera movilización en la que bloquearon la planta de luz eléctrica de Corani; reclamábamos porque no teníamos luz eléctrica”, comentó.

Luego, los encuentros eran más frecuentes, puesto que Morales ya era dirigente, y el sector de los productores de hoja de coca se preparó para resistir el Decreto Supremo 21060.

“El pretexto era la lucha contra el narcotráfico, pero la verdad era que lucharon contra los productores de la hoja de coca. Por eso, a partir de ello el hermano Evo era el más buscado”, manifestó.

Lazarte mencionó que los programas vinculados a la producción alternativa no dieron resultado, “porque para la producción de plátanos, naranjas o mandarinas no había mercado”.

Por eso señaló que la tarea fundamental en ese período era defender la hoja de coca, y en esa perspectiva construyeron el Instrumento Político, que sirvió para que el sector campesino gobierne el país.

Tanto Lazarte como Zurita recordaron la Marcha por la Vida, la Coca y la Dignidad, de 1996, e indicaron que ése fue el inicio para que nueve años después Evo Morales sea el presidente del Estado y, a partir de ello, construir un nuevo Estado en favor de todos bolivianos, a pesar “de opositores que pretenden volver al pasado”.

Inventaron pruebas 

Entre las varias detenciones que sufrió Evo Morales está la de 1994. En esa ocasión, el entonces ministro de Gobierno, Carlos Sánchez Berzaín, inventó pruebas para inculparlo y aparecieron cargas de dinamita para que sea encarcelado.

Expulsado del Congreso

En enero de 2002, días después de otra oleada de violentos enfrentamientos en el trópico de Cochabamba, el Parlamento acusó a Morales de instigador y le inició un proceso disciplinario. El jefe del MAS-IPSP perdió su escaño con el voto favorable de una mayoría de diputados de las fuerzas políticas tradicionales, pero su popularidad subió.