La Casa Grande del Pueblo, símbolo de la nueva época

Foto: Archivo
En el nuevo edificio del Órgano Ejecutivo se escribirá la historia del país.

 

Fernando del Carpio Z. / Especial 13 años de Revolución

l cabo de 13 años de mandato, el presidente Evo Morales no sólo dotó a Bolivia de una nueva Constitución Política del Estado (vigente desde el 7 de febrero de 2009), sino de una imponente infraestructura para el Órgano Ejecutivo.

La inauguración de La Casa Grande del Pueblo, el 9 de agosto de 2018, constituyó un hito histórico. “Después de tantos años los indígenas construimos, recuperamos nuestra identidad”, expresó el Jefe de Estado.

La construcción recupera las características de la arquitectura tiwanakota, como la solidez, sencillez, monumentalidad y simetría. Demandó una inversión de 35 millones de dólares, y el Jefe de Estado indicó que en cinco años se recuperará al albergar a los ministerios de la Presidencia, Energía, Comunicación, Culturas, Medio Ambiente y Agua, que alquilaban oficinas.

Los bolivianos y bolivianas que asistieron al acto inaugural coincidieron en manifestar que la ciudad de La Paz, al ser sede de gobierno, merecía contar con un nuevo edificio porque al cabo de más de un siglo el Palacio Quemado quedó pequeño.

Las puertas de La Casa Grande están abiertas al pueblo y a turistas, que pueden visitarla los fines de semana para apreciar los murales y llegar hasta el helipuerto.

SIGLOS XIX Y XX

El presidente Evo Morales señaló que el Palacio de Gobierno “no sólo fue el símbolo del poder político de Bolivia, sino también el símbolo del dolor y sangre con que estaban manchadas sus paredes y ladrillos”.

“Siento que nunca pensaban en Bolivia desde ese Palacio”, expresó. Ahora una parte del Palacio será museo y otra albergará a entidades públicas, como la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, Silala y Recursos Hídricos Internacionales.

El Palacio de Gobierno fue inaugurado por el presidente Isidoro Belzu el 25 de marzo de 1853. El 20 de marzo de 1875, durante el gobierno de Tomás Frías, fue asaltado e incendiado por una turba.

En 1882 se inició la restauración y en 1889 volvió a ser la sede presidencial. Desde esa fecha fue denominado Palacio Quemado.

Auditorio

Tiene capacidad para 922 personas sentadas. Varias entidades educativas efectuaron allí sus actos académicos.

Plaza Murillo

El Palacio Quemado está en la histórica plaza y La Casa Grande del Pueblo, detrás del viejo edificio, entre las calles Ayacucho y Potosí.