Soberanía sobre el espacio aéreo boliviano

Foto: Archivo
La ciudad de El Alto fue la primera en contar con los radares franceses.

 

Roberto Medina / Especial 13 años de Revolución ​

con una inversión de 191 millones de euros, Bolivia adquirió 13 radares, seis civiles y siete militares (entre móviles y fijos), de la empresa francesa Thales para sentar soberanía sobre el espacio aéreo nacional e identificar vuelos ilícitos.

Este presupuesto también incluye la construcción de un centro de mando y control para monitorear el tráfico aéreo detectado por los radares.

Dicha infraestructura estará en el aeropuerto internacional Jorge Wilstermann de la ciudad de Cochabamba.

Los radares, considerados los más modernos de la región, cubrirán el 100% del espacio aéreo nacional, ya que su alcance es de casi 300 kilómetros.

Ya están en pleno funcionamiento y operabilidad los dispositivos de El Alto y Santa Cruz, en los aeropuertos de El Alto y Viru Viru, respectivamente, y sólo faltan algunos detalles en el de Trinidad (Beni), en tanto que los demás serán entregados en los próximos meses.

Si bien están instalados en los aeropuertos, su alcance llegará hasta las fronteras, por lo tanto habrá una vigilancia constante en esas regiones, más que todo por la presencia de avionetas que ingresan, principalmente al Oriente, para trasladar droga desde Argentina, Perú y Paraguay para llevarla a Chile y Brasil.

Profesionales de tres instituciones culminaron en 2018 el Curso de Especialización en Control Radar, rumbo a la implementación del proyecto de sistema de radarización.

Al taller asistió personal de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (AASANA), la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) y la Fuerza Aérea Boliviana (FAB).

SISTEMA TRIDIMENSIONAL 

Los siete radares militares calcularán, entre otras funciones, la distancia a la que sobrevuela una aeronave en el espacio aéreo nacional y el tiempo para interceptarla.

Estos dispositivos se caracterizan por establecer una medición de tiempo que permite determinar la velocidad de un avión y cuánto demorará en llegar a un determinado punto.

Los radares militares tienen antenas denominadas ‘activas’ porque poseen millones de sensores que funcionan de manera similar a los pixeles de una cámara fotográfica o filmadora.

Cada sensor recibe una cantidad específica de información y permite captar la forma tridimensional del objeto detectado.

13 radares

El gobierno del presidente Evo Morales gestionó la compra de radares civiles y militares de última tecnología.