[Opinión] El proyecto siderúrgico boliviano está en marcha

 

Willy Franz Acarapi Aullca

El martes 29 de enero de 2019 marcará otro hito histórico en el desarrollo de Bolivia con la puesta en marcha, a cargo del presidente Evo Morales, del proyecto de industrialización de las reservas de hierro en el Mutún, ubicado en el municipio de Puerto Suárez, provincia Germán Busch del departamento de Santa Cruz.

La obra, adjudicada a la empresa china Sinosteel Equipment & Engineering, demandará una inversión total de $us 546 millones y estará concluida en 42 meses, es decir, en tres años y medio, con plena producción de acero de alta calidad y mercado asegurado, según el programa presentado por el Ministerio de Minería.

Pobladores de Puerto Suárez dijeron que el emprendimiento es una realidad después de 50 años de anhelo y espera. Los datos oficiales señalan que la firma del contrato con la firma asiática se consolidó luego de dos intentos fallidos; primero con la compañía privada brasileña EBX (2000) y luego con la compañía india Jindal Steel & Power Limited (2007).

La Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) sostiene que el Mutún es catalogado como uno de los yacimientos y reservorios de hierro más grandes e importantes del mundo, tomando en cuenta que estudios preliminares indican que tiene una veta natural de más de 40.000 millones de toneladas de hierro.

El megaemprendimiento en marcha tiene previsto cubrir el 50% de la demanda de acero en Bolivia. Además, en su primera fase generará 4.500 empleos directos e indirectos, y permitirá a los profesionales bolivianos especializarse en la industria siderúrgica y operar el funcionamiento del nuevo complejo, que se sumará a otras grandes obras, como la del litio en el salar de Uyuni, la Planta de Urea y Amoniaco de Cochabamba y a futuro la de etileno y polipropileno en Tarija.