Aprender de Siria, lecciones para Venezuela

Venezolanos oran en una iglesia de su país.

 

José Negrón Valera / Sputnik

Quisiera comenzar este artículo de un modo diferente. Lograr contextualizar la guerra en su justa dimensión. Podría hacerlo de muchas maneras, quizá con un recuento de las atrocidades cometidas por el Estado Islámico, financiado por Estados Unidos e Israel, contra hombres, mujeres y niños a lo largo de todo el país árabe.

Sin embargo, creo que el próximo video es mejor. Ilustra con crudeza los estadios del conflicto y genera una terapia de choque para aquellos que se mantienen neutrales o ansiosos porque Estados Unidos les lleve un poco de “democracia y libertad”.

No es muy difícil entender de qué se trata la guerra cuando se ven los ojos de los niños que sufren. Lamentablemente, moldeados por una inmensa y muy bien aceitada operación psicológica, hay muchos que incluso esperan la llegada de los drones estadounidenses para así servir de instrumentos ciegos de su propia destrucción.

Hablar con alguien que haya palpado de cerca los horrores de la guerra también es una vía rápida para captar la terrible verdad que se esconde tras los eufemismos y las edulcoradas palabras de los halcones del Pentágono y sus operadores militares en el terreno.

Por tal razón, entrevistamos en exclusiva para Sputnik a Adel El Zabayar, quien fue diputado por el Partido Socialista Unido de Venezuela y que participó en los combates contra el Estado Islámico y sus socios occidentales de Estados Unidos y la OTAN.

El Zabayar viajó a Siria en 2013 para visitar a su madre. La agresión occidental contra su país le hizo enrolarse en las filas del Ejército sirio sin ninguna demora y defender la zona sur, cercana a Damasco, de las columnas de mercenarios que deseaban entrar desde Jordania.

​En una entrevista previa que le diera a Telesur, explicaba sus razones de su viaje a Siria y la visita a su madre enferma.

“Era una madre patriota que nos enseñó el amor a la patria. Esas madres de Siria que te enseñan que el primer amor es hacia la patria. Mi madre nos decía que más importante que ella, era la patria. Y que todos éramos hijos de la tierra a quien le debemos el honor de defenderla ante toda circunstancia”, señala.

​No era la primera vez que tomaba tal decisión. En 1982, con 19 años, participó en los grupos de resistencia que lucharon contra Israel, cuando éste país invadió el Líbano, específicamente en el Frente Democrático para la Liberación de Palestina. Recuerda que “en ese momento de resistencia se incorporaron hermanos de muchas partes del mundo. Había hermanos de Cuba y Nicaragua que se sentían identificados con la lucha del pueblo libanés de sus tierras”.

Como ciudadano sirio-venezolano y testigo presencial de la guerra en Siria, ¿cuáles cree usted que son las lecciones que los venezolanos debemos aprender de ese conflicto?

Ante todo la unidad. Es un factor que debe trabajar el propio Gobierno en alianza no sólo con los partidos cercanos, sino también con otros actores políticos que manifiestan sus reservas con los grupos de la extrema derecha. En Siria esto se atendió a tiempo incorporando al gabinete ministerial aquellos partidos que se opusieron a la intervención extranjera en los asuntos internos. Es decir que hay ministros de oposición en el Gobierno sirio. Yo personalmente tuve un encuentro con ellos. Es decir que se debe aplicar el pragmatismo político y no aferrarse al sectarismo.

Otro elemento fundamental que jugó un papel importante en la victoria siria es la producción nacional. Durante todos estos años, Siria alimentó a su pueblo con producción, incluso con capacidad de exportación en algunos rubros. En Venezuela disfrutamos los productos hechos en Siria. Además, logró cubrir el 95% de sus necesidades en medicina de su propia producción. Te puedes imaginar cuánto se ahorró en divisas. Y te sorprenderás si te digo que sus reservas internacionales se mantuvieron casi intactas.

En Venezuela tiene que acabarse la corrupta economía de puerto. Creo que la nueva política cambiaria dará un empuje significativo si es acompañada con la eliminación de los controles sobre nuestros agricultores, que se ven acosados por los burócratas corruptos que aprovechan las normas restrictivas para asediar a los productores. Venezuela también tiene una historia de grandes enseñanzas, pero la experiencia siria es toda una escuela. Desear la guerra cuando no se ha vivido resulta preocupante y de algún modo muy peligroso. ¿Cuál es su mensaje para la oposición venezolana visto el resultado de la guerra en Siria?

En el principio de la guerra, algunas organizaciones sirias se quedaron apáticas, pero luego al ver las consecuencias desastrosas, con patriotismo y valentía se unieron al llamado del Gobierno para frenar al terrorismo en unidad verdadera. La guerra no conoce límites ni privilegios, sus llamadas se extenderán a todos los rincones.

¿Cuáles serían sus recomendaciones para el Gobierno venezolano en el caso de una agresión militar e incluso en una fase anterior a que ocurra?

El imperio sabe que Venezuela tiene una significativa capacidad de defensa, por lo tanto, lo que buscarán desgastar nuestra capacidad en un conflicto interno. Lo otro que se debe acelerar es la capacidad productiva, principalmente de nuestros alimentos. Si el estómago de nuestros soldados depende de los alimentos de los carteles mundiales, entonces la independencia es relativa.

Comenzó una nueva etapa de confrontación y Trump no bajará la presión, por lo menos hasta después de las elecciones presidenciales en 2020, porque puede comprometer su reelección. Por lo tanto vienen situaciones bien complejas que requieren decisiones acertadas y menos improvisación, que es lo caracterizado a nuestro Gobierno, lamentablemente.