Chalecos amarillos marcharon por decimotercera semana consecutiva

 

Agencias / Edición impresa

Ayer, los chalecos amarillos volvieron a tomar las calles parisinas y de otras ciudades de Francia en la decimotercera gran marcha del movimiento, que continúa enarbolando una demanda generalizada contra la política neoliberal de Emmanuel Macron.

Según cifras del Ministerio del Interior, 12.100 personas se movilizaron en todo el país, de las cuales 4.000 participaron en las manifestaciones de París.  Hasta ayer en la noche, 21 movilizados habían sido detenidos en las protestas de la capital.

En medio de la represión capitalina, un participante en la marcha perdió una mano luego de estallarle una bomba lacrimógena lanzada por la Policía francesa.

“Cuando los policías quisieron desmovilizar a la gente, (la víctima) recibió una granada de dispersión en la pantorrilla, quiso darle un golpe con la mano para que no explotara en su pierna, pero cuando la tocó estalló (...)”, contó uno de los testigos a los medios de prensa.