García Linera recuerda a los caídos de Tolata-Epizana a 45 años de la ‘Masacre del Valle’

El vicepresidente Álvaro García Linera, durante su exposición en el acto de conmemoración.
Foto: Vicepresidencia

 

José Guzmán/Cambio Digital

El vicepresidente Álvaro García Linera homenajeó hoy a los caídos de la ‘Masacre del Valle’ en que murieron decenas de campesinos que se resistieron a los mandatos del dictador Hugo Banzer en 1974.

En enero de 1974, Banzer decretó la devaluación de la moneda boliviana, el congelamiento de los precios de los productos agropecuarios como la papa, el plátano; se incrementa el precio del dólar y aumenta al doble —en algunos casos al triple— el precio de los productos esenciales provenientes de la industria como el fideo o el azúcar.

Estas medidas del Gobierno desataron una serie de protestas y manifestaciones de los campesinos, ya que eran los más afectados por estas medidas. Según el ‘Vice’, durante las protestas sobresalía la frase “prefiero morir a bala antes que de hambre”.

“Se recuerda como la masacre de Tolata-Epizana porque el dictador Hugo Banzer envió tropas militares, tanques y aviones a reprimir a las personas que bloquearon y se instalaron en huelgas en contra de las decisiones de la dictadura. Muchos murieron, muchos desaparecieron por defender sus derechos que habían sido pisoteados”, expresó durante el acto que se desarrolló en la comunidad de Tolata, en Cochabamba.

El 29 y 30 de enero cientos de campesinos murieron por el enfrentamiento de las tropas militares cuyo objetivo era despejar los bloqueos y obligar a los agricultores a cesar las medidas de presión.

De acuerdo con testimoniosconguitarra.blogspot.com (publicado el 19 de enero de 2011), el 30 de enero "los militares cansados de amontonar cadáveres como leña en la carretera a Santa Cruz y en los barrancos, dejaban que los familiares de los muertos los levanten para darles sagrada sepultura”.

La masacre de Tolata-Epizana es considerada una de las matanzas más cruentas de la historia nacional.

“Dictadura significa que no puede haber sindicatos; que si protestas contra el Gobierno te meten a la cárcel, te torturan o te matan; si salías a caminar en las noches después del toque de queda, había castigo; no había universidad, no había derechos, no había libertad”, aseveró García Linera.