La Agenda del Bicentenario

 

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, explicó ayer al pueblo los 13 pilares de la Agenda del Bicentenario que traza metas en la construcción de un país industrializado, fuerte económicamente, participativo, inclusivo y sin discriminación.

El primer pilar es la erradicación de la pobreza. El Jefe de Estado aseguró que Bolivia llegará al 2025 con menos del 5% de extrema pobreza, lo que constituye un logro sin precedentes en la historia de nuestro país, porque los gobiernos neoliberales se regodearon impiadosos en la pobreza del pueblo. Entre 2006 y 2018, la extrema pobreza se redujo del 38% al 15% gracias a las políticas de redistribución de la riqueza implementadas por el Gobierno.

Otro pilar es la socialización y universalización de los servicios básicos con soberanía para Vivir Bien. El país prevé superar el 90% de cobertura de gas domiciliario hasta el bicentenario. Este hecho es el resultado de la nacionalización de los hidrocarburos que encaró el Gobierno. Asimismo, el objetivo es que todos los bolivianos tengan servicios de energía eléctrica, de agua potable y alcantarillado, entre otros.

El tercer pilar es la salud, educación y deporte para la formación de un ser humano integral. Ahora, con la marcha del Sistema Único de Salud (SUS), el 100% de los bolivianos tiene cobertura y está en marcha el Plan de Hospitales para Bolivia, a través del cual se edifican alrededor de medio centenar de nosocomios en todo el país con una millonaria inversión. Por primera vez se construyen hospitales de cuarto nivel que tienen especialidades de alta complejidad.

El cuarto pilar es la soberanía científica y tecnológica con identidad propia. El Gobierno proyectó un agresivo plan para la cualificación de profesionales, técnicos, académicos, científicos y expertos en tecnología de alto nivel. Prueba de ello es que cientos de estudiantes se fueron al exterior para capacitarse en áreas técnicas y, además, se construirá la ciudadela científica en Cochabamba, que busca integrar investigación y desarrollo.

Otro pilar es la soberanía sobre nuestros recursos naturales con nacionalización, industrialización y comercialización en armonía y equilibrio con la Madre Tierra. El Gobierno nacionalizó los recursos naturales y los servicios estratégicos a paso firme y decidido, hecho que permitió la generación de recursos económicos que contribuyen a la erradicación de la extrema pobreza y al desarrollo integral de Bolivia. Una medida acertada.

A la fecha se dieron pasos importantes para establecer una industria del litio con la construcción de 41 plantas (14 principales, 20 de insumos y siete de subproductos), con el apoyo de socios estratégicos como Alemania y China, cuya inversión sobrepasa los 4.400 millones de dólares. Una vez que entren en funcionamiento, se estima que generen ingresos por 5.000 millones de dólares. Está en plena ejecución una inversión de $us 2.200 en plantas de petroquímica y se alista la exportación de gas natural licuado a países de ultramar. Se suma la venta de 3.500 toneladas de urea a Brasil y la construcción de una planta de propileno.

Estos pilares de la Agenda del Bicentenario —a los que se suman otros que no se enumeran en el presente artículo— garantizan el crecimiento de la economía, tan ponderado por organismos internacionales, como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), entre otros. 

Por estas consideraciones, el pueblo debe decidir entre la continuidad del gobierno del Proceso de Cambio —que es sinónimo de desarrollo, industrialización, crecimiento económico digno y soberano— o la elección de un gobernante títere del imperialismo, privatizador y neoliberal que piensa en el bienestar de una clase social que medró a costa del Estado durante muchos años.