Candidatos hacen gala de su retórica discursiva y coqueteos a EEUU

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Los líderes de la oposición en pleno: Cárdenas, De Mesa, Tuto, Costas, Revilla y Doria Medina.

 

Fernando del Carpio Z.

Algunos candidatos realizan declaraciones muchas veces descabelladas, con el propósito de figurar en los medios de comunicación, medir la reacción de la gente en relación con determinados temas, por la falta de propuestas, o para “coquetear” con Estados Unidos, dijeron, por separado, los analistas políticos Hugo Siles Núñez del Prado, Helena Argirakis e Idón Chivi.

“Veo una retórica discursiva que va mostrando la verdadera intención que tienen, no pueden ocultar el pasado, como es el caso de (Víctor Hugo) Cárdenas y (Carlos) de Mesa, que fueron parte de gobiernos neoliberales. Promueven en los sectores duros de la oposición una disputa por el voto del 30% del electorado”, apuntó Siles.

Por esa razón —afirma el politólogo— proponen, como lo hace Víctor Hugo Cárdenas, candidato por Unidad Cívica Solidaridad (UCS), armar a las mujeres, a contra ruta de lo que se demanda a escala mundial, después de las matanzas en Brasil, Nueva Zelanda, Estados Unidos. “Entonces, todo esto es solo discurso para llamar la atención y promover la adhesión de su electorado”. 

Para Siles, las propuestas de Cárdenas de anular el doble aguinaldo y de Carlos de Mesa (Comunidad Ciudadana) de acabar con el rentismo solo buscan llamar la atención en la votación dura, así como cuando Óscar Ortiz (Bolivia Dice No) cuestiona la estrategia marítima en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) porque no se logró obligar a Chile a negociar un acceso soberano al océano Pacífico.

“Solo hay que revisar lo que decía (Ortiz) cuando la demanda estaba en pleno proceso en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya; él era uno de los que la apoyaba y que se subió al carro, entonces es un fiel reflejo de la falta de ética y compromiso”, remarcó.

Siles no cree que las propuestas de esos aspirantes atraviesen el electorado de votación dura que tienen, que alcancen a los indecisos o al que sabe perfectamente que uno de los éxitos que tiene el presidente Evo Morales es haber distribuido los beneficios de la nacionalización y de la riqueza.

“Política expresada en bonos y rentas, en la que el doble aguinaldo es un premio al esfuerzo de la productividad económica. Hay todo un beneficio colectivo que es difícil de cambiar o cuestionar, más aún cuando Bolivia registra niveles de crecimiento e inclusión social reconocidos por la comunidad internacional. Hay un contrasentido; se concentran en el 30% de la votación dura”, opinó.

Sobre si esas posiciones estarán reflejadas en sus propuestas, Siles considera que están “balbuceando una línea discursiva” seguramente para provocar el golpe mediático.

Además sostiene que esas propuestas —como la de armar a las mujeres, realizada por Cárdenas al tono de lo que hizo Jair Bolsonaro en Brasil cuando era candidato— no “serán sostenidas en el tiempo”.

Línea neofascista

La politóloga Argirakis refiere que Cárdenas y De Mesa, más que hablarle a los electores bolivianos, se dirigen a Estados Unidos porque el tema armas responde a la línea neofascista que implementan Donald Trump y Bolsonaro.

“Están haciendo enormes coqueteos con Estados Unidos, repetir la lógica de la democracia pactada es contar con el apoyo y el visto bueno del imperio para poder candidatear, en esa época se hacía caso omiso del sentir ciudadano, ahora están siguiendo los dictados de Estados Unidos para conseguir su apoyo, antes que el del electorado”, aseveró.

Según Argirakis, mientras el Gobierno plantea fuerte inversión pública, redistribución de la riqueza y generar igualdad de oportunidades, para la oposición todo eso es gasto, por lo que retoman la ortodoxia macroeconómica del neoliberalismo y uno de los elementos es precisamente eliminar el rentismo.

“Toda inversión social se considera gasto y ellos buscan seguir la receta de Mauricio Macri (presidente argentino), alienado con Estados Unidos, y utilizar ese dinero en el fortalecimiento del sector productivo privado, repetir lo que hicieron los gobiernos neoliberales”, dijo.

En torno a si estas propuestas serán incluidas en sus programas de gobierno, la politóloga considera que están probando; son “globos de ensayo” para ver cómo la sociedad las asimila y sobre eso verán si profundizan o entran por una vía más demagógica.

En esa dirección, el tema de tenencia de armas “es muy fuerte, es una señal política que no se puede ignorar”.

“Ortiz (de los Demócratas) prácticamente está en una línea muy baja, está más puerta a puerta, haciendo trabajo territorial, pero no veo que esté muy activo. De Mesa es el candidato principal” de la oposición, añadió.

No tienen programa

Idón Chivi opina que en la oposición en este momento hay desorganización y desorientación, los candidatos buscan lograr mayor presencia en los medios con una propuesta más rimbombante. “No pueden sacar su programa porque no lo tienen; Cárdenas y De Mesa van a presentar lo mismo con diferentes recetas”.

“De Mesa dijo hace unos días en Buenos Aires que cambiará el modelo productivo y económico y profundizará las autonomías, Ortiz quiere federalizar el país, Cárdenas afirma que profundizará la participación popular con la descentralización y Jaime Paz Zamora (Partido Demócrata Cristiano) piensa federalizar Bolivia; están apostando a destrozar el país porque eso es federalismo”, aseveró.

El federalismo, según Chivi, fracasó en el siglo XIX con Pablo Zárate Willca y Juan Manuel Pando, y Cárdenas, que propone armas para las mujeres, demuestra que “el remedio es peor que la enfermedad”, pues plantea una sociedad totalmente violenta a contra ruta de la posición de su acompañante de fórmula (Erick Humberto Peinado), que es cristiano.

“Cárdenas no sabe de qué está hablando, no tiene idea; dice que estudió Gestión Pública, pero parece que no ha entendido nada de la historia. Al igual que los demás candidatos (de la oposición), no tiene programa, sino una receta que viene del Fondo Monetario Internacional (FMI), que es un refrito de los años 70”, manifestó.

Para Chivi, Cárdenas no considera lo que pasó en octubre de 2003, cuando su exjefe Gonzalo Sánchez de Lozada huyó a Estados Unidos.
“Cárdenas no tiene idea de las variables históricas que hay en Bolivia. Entonces, ¿qué más le queda? Tratar de salir en los medios, moverse y buscar algo al final del camino, igual que De Mesa”, sostiene Chivi.

El analista político cree que dichas posiciones estarán incluidas en sus programas, pero con la receta del FMI, que no dirá “privatizar”, pero sí “hacer un proceso paulatino de adaptación económica” con base en las nuevas condiciones regionales.

“¿Qué modelo nos ofrecen mejor que el del MAS? No hay, imposible, nunca, nos ofertarán lo que la embajada (de Estados Unidos) les va a dar; De Mesa es su candidato, Cárdenas también, y Paz Zamora, el abuelito candidato, con lo que se acaba la historia. Ortiz anda de mal en peor, no lo veo más allá de Santa Cruz, la magia de los Demócratas se cayó con el alcalde de Cochabamba, José María Leyes, y las mochilas”, argumentó.

Mientras que a De Mesa le afecta la relación entre Tersa, operadora del relleno sanitario, y el concejal Fabián Siñani, que salpica a SOL.bo, organización liderada por su aliado, el alcalde paceño Luis Revilla.