Revilla se queda solo con su relleno

 

A  solo dos días del plazo para el cierre del relleno sanitario de Alpacoma, el alcalde Luis Revilla se queda solo con su proyecto de botadero en la zona de Patapampa, lo que evidencia, entre otros aspectos, una carencia en la capacidad edil de negociar con los sectores, un atributo apreciado en la gestión pública.

 
Esta soledad fue más evidente ayer cuando la Gobernación de La Paz (presidida por Félix Patzi, un “aliado” de Revilla) hizo conocer que la Alcaldía no realizó un estudio de impacto ambiental ni una consulta pública para instalar el nuevo relleno.

Por estos incumplimientos la municipalidad está impedida de continuar con el movimiento de suelos, dijo la secretaria Departamental de Derechos de la Madre Tierra, Jenny Calcina, quien verificó la existencia de vertientes y bofedales. 

En ese sentido, una visita del periódico Cambio a Patapampa permitió observar que dichos cursos de agua desembocan en la planta potabilizadora de Achachicala, la cual suministra el líquido elemento a una parte de la urbe paceña. 

Similar recorrido a la zona realizó una comisión de autoridades, que recomendó “no construir el relleno sanitario en este sector”, según indicó la asambleísta departamental Fabiola Almanza a la agencia ABI. 

A estas apreciaciones se sumaron los pobladores de la zona, quienes ratificaron su rechazo al nuevo botadero, ya que temen que los desechos sólidos y lixiviados (líquidos producidos tras la descomposición) puedan afectar el agua que consumen, además de los perjuicios propios de la polución. Los vecinos del lugar salieron a marchar y amenazan con bloqueos.

A ese panorama se añade que mañana vence el plazo para el cierre de Alpacoma (donde actualmente se depositan los desechos de la urbe paceña), límite acordado por el burgomaestre Revilla y autoridades ediles de Achocalla el 28 de enero.   

El ministro de Medio Ambiente, Carlos Ortuño, quien participó en ese acuerdo, recordó que el plazo fue sugerido por el Alcalde paceño. 
En ese convenio, la municipalidad de La Paz se comprometió a presentar el plan de cierre de Alpacoma y una auditoría ambiental para establecer responsabilidades sobre el deslizamiento de una parte del relleno sanitario de Alpacoma, que dejó a la intemperie unas 200 mil toneladas de basura y 10 millones de litros de lixiviados en unas 10 hectáreas.

Sin embargo, la Alcaldía incumplió dichos compromisos. 

Por ello, la municipalidad de Achocalla convocó a una reunión para hoy, en la que también tratará la solicitud de extender 60 días el plazo para clausurar el relleno.  

Fueron precisamente los pobladores de Achocalla quienes impidieron el ingreso de residuos sólidos a Alpacoma, sin que las gestiones de Revilla resolvieran el problema, lo que ahogó en basura a la urbe paceña por unas dos semanas.  

Este bloqueo se solucionó gracias a la intervención del presidente Evo Morales, quien también logró un preacuerdo para instalar un nuevo depósito sanitario cerca de Mecapaca. 

Visiblemente molesto, el Alcalde paceño se sumó a última hora a los preacuerdos logrados, pero luego presentó otra opción que ahora es rechazada: el relleno sanitario de Patapampa. 

La actitud de Revilla de no priorizar la negociación con los sectores para resolver conflictos no es reciente. En 2011 se produjo el “megadeslizamiento” que destrozó 400 casas, dejando por lo menos 5.000 afectados en siete barrios paceños. 

Pese a que el desastre se produjo —según los afectados— tras un movimiento de tierras efectuado por tractores municipales, la Alcaldía no repuso las casas o terrenos a los damnificados pese a los reclamos e intentos de negociación. 

Esta postura de no negociación también se puso de manifiesto con el reclamo de los trabajadores de aseo urbano despedidos, quienes hasta instalaron carpas frente a la municipalidad.

La capacidad de negociación con los sectores, un atributo que no es muy visible en Revilla, es destacada por la población como algo positivo, según una encuesta de la empresa CELAG.