Crisis política y disyuntiva electoral

 

El rechazo frontal de un poderoso empresario a la decisión de Luis Revilla de dejar sin efecto un contrato, las nuevas acusaciones de una concejala, el caso Tersa y las denuncias de corrupción por parte de dos diputadas, hunden en una crisis a la agrupación SOL.bo y ponen en una encrucijada su alianza con Carlos de Mesa.

El lunes, Revilla dejó sin efecto el millonario convenio con el empresario Edwin Saavedra para la edificación del proyecto World Trade Center (WTC), en el sector denominado Curva de Holguín, tras al menos seis irregularidades denunciadas por la concejala de su agrupación política (SOL.bo) Cecilia Chacón.

La decisión del Alcalde se produjo también después de que salió a la luz una red de parentescos e influencias entre el concejal Fabián Siñani y su esposa Maricruz Medrano Estrelli por el supuesto favorecimiento a la empresa Tersa, que administra el relleno sanitario de Alpacoma. Esta relación motivó que una diputada presente una denuncia por incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias.

Fue precisamente Medrano Estrelli quien fue la apoderada del empresario Saavedra para “agilizar” los trámites destinados a  hacer viable el proyecto WTC. “El concejal Siñani participó directamente en la votación (que favoreció al proyecto), sin alertar a sus colegas del claro conflicto de intereses que tenía, viciando la aprobación de ese convenio”, denunció la concejala Chacón el 27 de marzo. 

Según ella, durante la gestión de Luis Revilla se le reconoció al empresario Saavedra mayor superficie territorial de la que adquirió en la Curva de Holguín para la ejecución del WTC.

Por esos y otros motivos, el burgomaestre anunció la anulación del convenio con Saavedra. Sin embargo, el empresario salió ayer a la luz pública para rechazar la rescisión. “Debo manifestar mi desacuerdo con esta intención de resolución”, escribió el responsable del proyecto, quien dijo que apelará a lo establecido en el contrato para ver si existen causales para el rompimiento del convenio.

  
A ese panorama se sumaron las diputadas Betty Yañíquez y Sonia Brito, quienes coincidieron en que dejar sin efecto el convenio con el empresario no libra de probables responsabilidades penales y/o administrativas a la administración de Revilla.

Añadieron que las denuncias de la concejala Chacón demuestran la existencia de una “red de corrupción” dentro de la municipalidad, extremo que debe ser investigado. 

Ambas legisladoras observaron al menos cinco semejanzas entre el caso WTC y el escándalo de las mochilas adquiridas en la gestión del alcalde José María Leyes por un monto de Bs 12 millones.  

Las similitudes mencionadas por las asambleístas son: 1) Ambos alcaldes se declararon inocentes o justificaron sus proyectos. 2) Los dos armaron un entorno de amigos cercanos y familiares. 3) Ese mismo entorno luego se volcó y acompañó las denuncias. 4) Ambos burgomaestres decidieron anular los convenios que los involucran. 5) Leyes y Revilla son amigos y articularon campañas políticas.

Las denuncias de corrupción que pesan sobre Leyes —actualmente preso— trabaron la alianza entre Rubén Costas (del partido de Leyes) y Carlos Mesa, quien optó por dar un paso atrás en el acuerdo para evitar que se afecte su candidatura presidencial, según informó el periódico Página Siete el 29-10-2018.

Ahora De Mesa se ve en la disyuntiva de mantener la alianza con la deteriorada SOL.bo y cargar con el costo político/electoral de los casos Siñani-WTC y Tersa, o romper ese pacto.

 
Si se aleja de SOL.bo, De Mesa perdería el apoyo de la estructura política municipal en La Paz. 

Por ahora, el expresidente aplica la frase que fue denominador común en su gobierno: “ante la duda, abstente” (es decir, no hagas nada).