México alista plan integral de desarrollo con Centroamérica

Foto: Milenio
Miles de migrantes llegan a México.

 

Sputnik / Cambio

El Gobierno de México mantiene sin cambios su política migratoria y prepara un plan integral de desarrollo con países del Triángulo Norte de Centroamérica y asesoría de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), informó el canciller Marcelo Ebrard.

La política migratoria “será la misma que anunciamos, en la que nos comprometimos, para eso firmamos un pacto”, dijo en rueda de prensa la tarde del martes en la sede de la Cancillería, aludiendo al Pacto para una Migración Regular y Segura, firmado en Marruecos en diciembre pasado a instancias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“El plan de desarrollo integral para los tres países de Centroamérica lo tenemos muy avanzado, la Cepal lo tendrá listo para presentación en las próximas dos semanas; espero que no coincida en Semana Santa, y si coincide, les propondremos que lo hagamos pasando la Semana Santa”, dijo el jefe de la diplomacia mexicana.

PROYECTO REGIONAL

Ese proyecto está en la fase de consultas con Guatemala, El Salvador y Honduras, que integran el Triángulo del Norte y son el origen de la mayoría de los migrantes.

La idea primordial de esa estrategia es que “si no logramos crecimiento, desarrollo económico y social, es difícil que las personas dejen de pensar en la migración como forma de vida, casi la única en muchos casos; busquemos que la migración sea por conveniencia no forzada por la pobreza o en su caso la violencia”, reafirmó.

El canciller descartó una reunión entre los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y de EEUU, Donald Trump.
“No tenemos planeado una entrevista entre ambos”, afirmó la autoridad.

Ebrard añadió que ignoraba el origen de las versiones del presidente Trump sobre un supuesto aumento de las detenciones de migrantes centroamericanos.

“Lo que hace México en cuanto a la revisión en frontera sur es lo mismo que ha venido haciendo desde que comenzó el gobierno” de López Obrador en diciembre.

Lo que sí observa el Gobierno es un aumento y un cambio cualitativo en los flujos migratorios, y trata de entenderlo.

“Hay un cambio en formas de transporte, hay organización muy importante que no necesariamente es negativa; tenemos que estudiarlo bien para poder ajustar la política de registros que anunciamos”, dijo el Canciller.

Los consulados mexicanos están detectando un flujo importante de migrantes, y las conversaciones con EEUU se mantienen acerca de posibles devoluciones a territorio mexicano de personas que tramitan asilo en ese país, que podrían incrementarse.

Devolución de migrantes 

El presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró que no responderá a su homólogo estadounidense, Donald Trump, respecto a la situación migratoria, pues —dijo— toma en serio las advertencias y prefiere ser prudente en la actual coyuntura.

En una conferencia de prensa matutina, el mandatario mexicano dijo que prefiere “no adelantar vísperas” por un eventual cierre de la frontera.

“Decirles que estamos hablando, no vamos a confrontarnos con el Gobierno de Estados Unidos”, señaló el Jefe de Estado mexicano.
López Obrador mantuvo, hasta ahora, una posición ambivalente con respecto a la masiva migración centroamericana con destino a Estados Unidos.

Influencia estadounidense en el Triángulo del Norte

Los gobiernos de Estados Unidos han tenido una influencia “muy fuerte” en los países de Centroamérica a lo largo de la historia, según reconoció Cynthia Arnson, directora del Programa sobre Latinoamérica del Wilson Center, con sede en Washington, en una entrevista para BBC.

Arnson puso como ejemplo que durante la guerra interna en El Salvador (1980-1992), EEUU destinó unos 6.000 millones de dólares en ayudas al Gobierno y a las Fuerzas Armadas para combatir al guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

En Nicaragua, el Gobierno de Washington financió a la Contra que buscó sin éxito derrocar al régimen revolucionario del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

En Guatemala, Estados Unidos también dotó de dinero a las autoridades tanto civiles como militares para combatir a la insurgente Unidad Nacional Revolucionaria Guatemalteca (URNG). 

El último fin se semana, la administración de Trump optó por suspender la ayuda financiera que presta a los Estados que se hallan en el denominado Triángulo del Norte. 

La ayuda financiera que suspendió a Guatemala, El Salvador y Honduras asciende a unos 566 millones de dólares, estimaron en los últimos días especialistas en cooperación multilateral y miembros del Congreso norteamericano (Telesur).