Elecciones en España, se inician las campañas más complicadas

Foto: AFP
Pablo Iglesias es el principal líder de Podemos.

 

RT

Entre la variedad de opciones políticas que concurrirán a esta cita con las urnas se encuentran partidos en muy diversas condiciones: las dos grandes formaciones que conformaban lo que se conocía como el bipartidismo, las dos fuerzas emergentes tras la irrupción de la crisis que ya compitieron en los pasados comicios, los partidos regionales nacionalistas o independentistas, y alguno que está llamado a irrumpir en el Parlamento por primera vez, como pueden ser los animalistas, pero, sobre todo, la extrema derecha.

Los principales partidos tradicionales que concurren a las elecciones son el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), actualmente en el Gobierno, y el Partido Popular (PP), que dejó el Ejecutivo en junio debido a una moción de censura sobrevenida tras ser condenado como organización en un caso de corrupción.

La particularidad que se presenta en esta ocasión, a diferencia de las anteriores, es que el porcentaje de la suma de ambas fuerzas podría ser el menor en la democracia española, porcentaje que hace menos de una década alcanzaba el 85%.

El Partido Socialista encabeza todos los sondeos publicados hasta la fecha. Por un lado, aumentó la fidelidad de sus votantes debido al efecto de encontrarse en el Gobierno; por otro, ha frenado su sangría de votantes a Ciudadanos, y por un tercer flanco, recuperó parte del electorado que se había ido a Podemos en los últimos comicios. Además, su líder, a pesar de no alcanzar el aprobado, es el mejor valorado por los ciudadanos.

Podemos surgió claramente del movimiento 15M, que vio la luz en primavera de 2011 y que ocupó las principales plazas españolas, donde reunió a una ciudadanía muy heterogénea, que tenía en común su desencanto con el bipartidismo y su hartazgo hacia la corrupción y hacia las prácticas políticas que creían que primaban los intereses de una élite sobre la ciudadanía.

Las encuestas le son desfavorables, pues indican que está perdiendo votantes de izquierda que están regresando a su anterior casa, la socialista. Su tirón mediático, además, ha menguado debido a la situación de sus números 1 y 2, Pablo Iglesias e Irene Montero, que han disfrutado de sus bajas por maternidad y paternidad y han estado ausentes del espacio público.

El PP se hundió en una profunda crisis cuando perdió el Gobierno de una manera tan inesperada, de la que intentó salir con un cambio de liderazgo. En las primarias celebradas por primera vez en esta formación, Pablo Casado se alzó con la victoria, aunque no parece que termine de dar alas a un partido que cada vez pierde más votos.