COB apunta a un bloque parlamentario obrero

foto: Enzo de Luca
El presidente Evo Morales participa casi todos los años en las movilizaciones de la COB por el 1 de mayo; en 2018 esta se llevó a cabo en la ciudad de Oruro.

 

Fernando del Carpio Z.

A lo largo de la historia, la Central Obrera Boliviana (COB) ha sido parte de la lucha del pueblo boliviano. Han transcurrido 67 años desde su fundación el 17 de abril de 1952 y, desde hace 13 años, acompaña de forma decidida al Proceso de Cambio.

El secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi, señaló que la organización matriz de los trabajadores “fue creada a través del MNR (1952), tuvo una alianza estratégica con la UDP (1981) y ahora está con el actual Gobierno, sobre la base de resoluciones de congresos y ampliados nacionales”.

Con el Gobierno se coordinan medidas importantes a favor del pueblo boliviano, así como en la construcción de sedes sindicales y otros espacios de participación.

“La independencia de clase era frente a los gobiernos de derecha, neoliberales, para estar movilizados permanentemente. Era una lucha frontal contra las dictaduras, mientras que hoy estamos con un Gobierno popular, del pueblo indígena originario campesino, esa es la diferencia”, argumentó Huarachi al responder a quienes reclaman el rol político de la COB.

Bloque obrero

La COB preside la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) y para Huarachi su participación no es “solo para ser aliado estratégico del Gobierno, sino parte de un cogobierno obrero-campesino en el marco de la coyuntura electoral de esta gestión y del acuerdo que se hizo en Santa Cruz (en 2016)”.

En esa dirección, se consensuaron los 13 pilares de la Agenda del Bicentenario, y tanto la COB como la Conalcam “han decidido, de manera unitaria, trabajar y ser parte de la agenda y de todos los espacios políticos, económicos, sociales y donde participen, además de todos los sectores afiliados, ciudadanos de a pie, intelectuales y profesionales”.

Huarachi refirió que en la anterior gestión (2015-2020) la COB fue parte de la Asamblea Legislativa, entre senadores y diputados, también con asambleístas departamentales y concejalías en los municipios, lo que ha sido uno de los pasos fundamentales.

“Hoy queremos crear un bloque parlamentario obrero para definir algunos lineamientos que vayan siempre en favor del pueblo boliviano. No queremos volver a coyunturas duras y difíciles, tenemos la oportunidad de construir, aportar y contribuir ahora más que nunca para poder tener mejores días”, aseveró.

Huarachi admitió que la participación sindical en las tres instancias legislativas no fue “como el pueblo esperaba”.

“Ahora (para el período 2020-2025) queremos tener la mayor representatividad posible dentro de la Asamblea Legislativa y en todos los espacios, para aportar y contribuir porque la lucha no solo es desde afuera sino desde adentro”, fundamentó.

Inversión y empleo

Huarachi consideró que las perspectivas de desarrollo del país son excelentes, más aún cuando “gobiernos de otros continentes tienen interés de hacer inversiones grandes y, a partir de allí, ejecutar proyectos macro, de desarrollo, que generen no solo economía y empleo, sino entrar a la era de la tecnología que es tan importante para las nuevas generaciones”.

La COB, reiteró, busca cohesionar a todos los sectores, incluso a los que no son afiliados para que sean parte de la construcción de la Agenda del Bicentenario. “Estamos hablando de que todos los afiliados van a contribuir de manera directa, estructuralmente, con su voto al Proceso de Cambio”.

El dirigente reconoció que uno de los retos es generar fuentes de empleo, por lo que se prepara un plan que se ejecutará a escala nacional, departamental y municipal, con el fin de evitar la migración de los jóvenes profesionales y capacitados en diferentes especialidades.

Otro de los desafíos es erradicar la pobreza, tal como está definido en la Agenda del Bicentenario.

Para Huarachi, la vigencia del Sistema Único de Salud (SUS), desde marzo, es uno de los logros sociales más importantes, porque beneficia a 5 millones de bolivianos que estaban al margen de la atención sanitaria gratuita.

Emisora radial y redes

Para conmemorar este 67 aniversario, el miércoles, la COB tiene previsto inaugurar una emisora radial que transmitirá desde su sede en la calle Pichincha casi esquina Ingavi, en la ciudad de La Paz.

También la organización se prepara para incursionar en las redes sociales, con el fin de llegar a los jóvenes, que son los que más utilizan estas nuevas herramientas de comunicación.

La COB es parte indisoluble de la historia del pueblo boliviana. Ocuparon la secretaría ejecutiva dirigentes como Juan Lechín Oquendo, Federico Escóbar Zapata, Édgar Ramírez, Milton Gómez, todos del sector minero, “que han dejado huella en la lucha del movimiento obrero”.

También se debe reconocer a dirigentes de otros sectores que presidieron la secretaría general como Óscar Sanjinés (ferroviario), Wálter Delgadillo y Daniel Santalla (fabriles), entre otros.

“La COB no es una espectadora de este proceso, es la columna principal”

La Central Obrera Boliviana (COB) nació al calor de la insurrección popular de abril de 1952 y se ha constituido en un elemento aglutinador de la lucha de todo el pueblo boliviano, expresó el viceministro de Trabajo, Héctor Hinojosa.

Al resaltar el 67 aniversario de la máxima organización sindical del país, la autoridad recordó que esta estuvo principalmente al frente de la resistencia a las dictaduras en la década de los 60, 70 y 80, “en los momentos más duros que vivió la clase obrera”.

Hinojosa mencionó las masacres de San Juan en 1967, de Epizana y Tolata en la década de los 70 y, ya en la etapa democrática, la de Amayapampa y Capasirca en diciembre de 1996.

Esos años “la COB desarrolló una resistencia que nos permite gozar de un proceso no solo democrático, sino de un proceso de transformación profunda y revolucionaria”.

Según el también exministro de Trabajo, la COB —más allá de algunos dirigentes que han tenido comportamientos contradictorios— “es un elemento fundamental en la historia de nuestro país, en la conquista de nuestra democracia, en el avance del Proceso de Cambio que hoy estamos viviendo, por su posición liberadora, antiimperialista y revolucionaria”.

Sobre el cuestionamiento de algunos sectores como el magisterio paceño, de tendencia trotskista, a la estrecha relación de la COB con el Gobierno, el viceministro respondió: “Quienes cuestionan lo hacen desde posiciones de derecha, dicen que debería tener independencia sindical, pero eso es apoliticismo (actitud apolítica)”.

“En los principios de la COB está la independencia de clase, que significa que los trabajadores tienen una posición política frente a un Estado burgués, a la situación de opresión y explotación, que es contraria a las posiciones de la derecha; su posición siempre ha sido contraria al imperialismo y contestaria a los mecanismos de opresión”, remarcó el viceministro.

La COB, subrayó Hinojosa, nunca ha tenido una posición neutral, apolítica, de hecho fue constituida con una posición política porque demandó la nacionalización de las minas, que no era solo una acción reivindicativa, sino de soberanía frente al uso de los recursos naturales. Además de ello, una de las primeras resoluciones apoya la presencia de sus dirigentes como ministro de Minería (Juan Lechín Oquendo) y de Trabajo (Germán Butrón).

Cuando el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) comenzó a entregar los recursos naturales como el petróleo, en Colquiri se aprueba la tesis de la independencia de clase y que la COB seguirá luchando por la liberación nacional, contra el imperialismo y por el socialismo.

“La COB no es una espectadora de este Proceso, es una protagonista, columna principal que ha aprobado en el Congreso de Tupiza (2016) la necesidad de defender y profundizar este Proceso, y expresamente han dado su respaldo y han proclamado al binomio Evo-Álvaro”, afirmó.

Para Hinojosa, algunos dirigentes ahora son principales piezas de candidaturas de derecha, como es el caso del exejecutivo Guido Mitma —quien proclamó la independencia sindical— junto a Carlos de Mesa.

Juan Lechín, según el viceministro, es uno de los principales dirigentes de la COB, la cual dirigió desde 1952 hasta 1987, con la virtud de haber aglutinado no solo al sector obrero, asalariado productivo, sino a los campesinos, gremiales, universitarios y estudiantes, convirtiendo a la COB “en un instrumento de defensa del conjunto del pueblo boliviano”.