Desempeño de las reservas internacionales

 

Pablo Ramos Sánchez (*)

En el Programa Fiscal Financiero 2019 suscrito entre el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) y el Banco Central de Bolivia (BCB), se incorporó la meta para las Reservas Internacionales Netas (RIN) que prevé una disminución de $us 1.200 millones durante la gestión 2019.

Para el cálculo de esta cifra se tomaron en cuenta los diferentes factores que influyen sobre el comportamiento de la Balanza de Pagos y, muy particularmente, sobre la balanza comercial, que registra las importaciones y exportaciones de bienes y servicios. De igual manera se consideraron los flujos de capital, tanto por inversiones extranjeras como por endeudamiento.

Un componente importante en el flujo internacional de divisas consiste en las remesas de los trabajadores bolivianos residentes en el exterior, que alcanzaron una cifra significativa en los últimos años, que se mantuvo con ligeras variaciones, pese al contexto internacional caracterizado por la pérdida de dinamismo en la economía mundial y las incertidumbres creadas por las tensiones económicas entre las potencias más importantes.

La disminución de las RIN, prevista en el mencionado Acuerdo Fiscal Financiero, constituye una meta para toda la gestión 2019. Es decir, no es una meta trimestral o semestral. Es obvio que las RIN pueden subir o bajar durante la gestión; incluso con caídas pronunciadas debido a factores estacionales o fluctuaciones coyunturales.

El establecimiento de una meta no consiste solo en un pronóstico o una extrapolación de la tendencia histórica. Incorpora, especialmente, las medidas de política económica que se prevé adoptar en el curso de la gestión y que no solo se encaminan a contrarrestar los factores estacionales o de coyuntura, sino a alcanzar los resultados conscientemente previstos.

En el caso del descenso de las RIN en el primer cuatrimestre de 2019 influyen ambos elementos: estacionales y de coyuntura. Pero el Banco Central está aplicando los instrumentos de política monetaria para enfrentarlos. Por ejemplo, si bien la reciente reducción del encaje legal en moneda extranjera se orienta a elevar los niveles de liquidez del sistema financiero, es innegable que repercutirá en un mejoramiento de las reservas internacionales.

Esta medida se complementa con otras que se aplican en coordinación con el MEFP y la Autoridad del Sistema Financiero (ASFI) para limitar inversiones en el extranjero, por las entidades de intermediación financiera y las sociedades de inversión (SAFI), que influyen negativamente en el nivel de las reservas.

Es indudable que en el curso de los siguientes meses de 2019, la política monetaria, junto con la política fiscal y toda la política económica general, no permanecerán inactivas, sino que de manera consciente contribuirán al cumplimiento del Programa Fiscal Financiero. Los objetivos finales son el crecimiento, la estabilidad y la redistribución de los ingresos.

Si bien el comportamiento de las RIN depende en última instancia de lo que ocurre con las importaciones y exportaciones de bienes y servicios, es decir con la Balanza Comercial, la autoridad posee instrumentos de política monetaria con los cuales puede influir para lograr el cumplimiento de las metas. En el presente caso, el empleo de los mismos está orientado a que la meta anual en las RIN se cumpla.

Por ello es importante que los analistas que formulan criterios y los transmiten por los medios de comunicación, no olviden que la fijación de una meta no constituye una simple extrapolación de tendencias históricas; pues, la política económica tiene por objeto modificarlas, evitando que el desempeño espontáneo conduzca a situaciones difíciles o no deseadas. El BCB ratifica que en cuanto a la disminución de las RIN, prevista para 2019, la meta anual será cumplida.

(*)Economista Presidente del Banco Central de Bolivia Docente emérito de la UMSA.