Un paseo gualdinegro

Goles son amores

Ricardo  Bajo H.

Columnista / Cambio Deportivo

Un
paseo
gualdinegro

Introducción: Oriente llega con suplentes a La Paz pensando en su partido de Copa Sudamericana ante Águilas Doradas. Soria da descanso a ocho de sus habituales titulares pero no mueve su dibujo favorito: 5-4-1 (con tres centrales y dos carrileros en la última línea). Es el único entrenador que insiste con este esquema. El Verdolaga entra tarde a la cancha y Soria no es expulsado. Escobar coloca a Wayar de lateral: así pierde al mejor cinco del país pero tapa el agujero negro por esa banda. Escobar pone a Castro de volante de contención (en la segunda parte rectifica y salta Veizaga).
Nudo: un gol tempranero va a dictar el tono placentero de la tarde. Oriente se rinde de antemano y el Tigre, sin despeinarse ni exigirse, va a terminar goleando en un paseo gualdinegro. El panameño firma otro ‘hat trick’: Blackburn es el hombre tranquilo de las películas de John Ford. No se altera, no se inmuta, no reniega, no es la viva imagen guerrera de otros históricos delanteros centro de The Strongest como Antonio Vidal González, como Rubén Darío Gigena, como el gran y recordado Jorge Lattini. Pero el ‘Toro’ siempre está: en el lugar indicado a la hora señalada. Con dos goles suyos termina la primera parte.
Desenlace: los últimos 45 minutos son otro monólogo atigrado. Con un hombre menos, Oriente se atrinchera más si cabe, con jugadores como el señor Rómel Javier Quiñónez pasado de kilos. Uno de los grandes hándicaps de nuestro fútbol involucionado es la penosa condición física de sus protagonistas. Sobre el final, Escobar vuelve a retirar de la cancha a Ramiro Vaca (otra vez aplaudido) para que entre… el señor Jara. Varios hinchas de la Preferencia critican la entrada del argentino y Escobar se encara con ellos durante largos minutos a los gritos desde la pista atlética. Sin comentarios. El Tigre ganó caminando y ahora viaja al oriente para medirse con Guabirá (miércoles) y Sport Boys (sábado). Su futuro en el torneo pasa por estos dos trascendentales partidos.