Quintana: Carta que enviaron opositores es tan grave como pedir que maten a la patria

La misiva que fue enviada por los opositores bolivianos es mostrada en el programa El pueblo es noticia.
Foto: Carlos Barrios

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, afirmó que los legisladores de oposición que enviaron una carta al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, destinada a evitar la repostulación del presidente Evo Morales a las elecciones de octubre, en realidad piden “matar a Bolivia”. 

“Esto es demasiado grave, tan grave como pedir que maten a tu patria”, dijo el titular de la Presidencia durante una entrevista que concedió al programa El pueblo es noticia, que se difunde por los medios de comunicación estatales.

Los legisladores de la oposición Carmen Eva Gonzales, Norma Piérola, Susana Campos, Amílcar Barral, María Calcina y Agustín Condori, entre otros, firmaron el 1 de abril una misiva dirigida a Trump en la que solicitan que este haga gestiones ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) para “evitar que Evo Morales vuelva a postularse a la Presidencia de Bolivia”.

“Ciudadanos que le piden a una potencia extranjera que intervenga su país es el acto más aberrante que puede suceder en una sociedad, pero además esta petición es una doble aberración porque se le pide al Gobierno norteamericano que intervenga Bolivia, cuando esa potencia hoy día está barriendo con el orden jurídico internacional”, lamentó el ministro.

La autoridad advirtió que las consecuencias de esa petición formal podrían llevar a una justificación para la intervención extranjera en Bolivia y que dicha acción subestima la capacidad de solucionar conflictos internos entre bolivianos.

“Por supuesto que los funcionarios del Departamento de Estado van a tomar esto con la más alta seriedad, porque ahora van a justificar las intervenciones en Bolivia. Es más, las van a legitimar”, explicó.

“Los bolivianos podemos tener diferencias, porque es parte de la cultura democrática, pero lo que nos dice la Constitución Política del Estado es que los problemas internos los tenemos que resolver entre los bolivianos. En estos últimos 13 años hemos aprendido a forjar una sociedad más independiente, democrática, más inclusiva, más respetuosa entre todos, pero también una sociedad que es capaz de resolver sus problemas históricos, y estamos resolviendo problemas de 180 años con mucha cultura y conciencia política”, añadió.

Quintana aseguró, asimismo, que la carta forma parte de una ruta conspirativa que se desarrolla contra América Latina y en particular contra Bolivia y su pueblo.

“Forma parte de una estrategia de desestabilización que proviene del propio Gobierno de Estados Unidos, que utiliza hoy día a un grupo de diputados para pedirle al Presidente de Estados Unidos que intervenga el país. Forma parte de la misma trama desestabilizadora que terminó con la presidencia de Dilma Rousseff (Brasil) a través de un golpe parlamentario mediático”, acusó.

Explicó que esta misiva, a la vez, es parte de la misma trama de inviabilidad electoral contra el exmandatario de Ecuador Rafael Correa, mediante procesos judiciales ficticios; como también  del mismo plan golpista contra Venezuela a través del bloqueo y las sanciones económicas, pero Bolivia también está en la órbita de las operaciones encubiertas de EEUU para tratar de destruir el Proceso de Cambio e imponer el modelo norteamericano de gobernabilidad, “que no es más que ser serviles a Washington”.

A su juicio, existen dos clases de derecha en el país: una que ha logrado cultivar algunos valores democráticos y otra que se ha domesticado a los intereses de la potencia del norte.

“Durante la época del neoliberalismo, la derecha estaba alineada, sometida a los Estados Unidos, y no miraba de frente todas las irregularidades y la megacorrupción que se practicaba en el poder, esa derecha se convirtió en adicta a la dependencia norteamericana, es esa misma que firma ahora”, criticó con firmeza.

Quintana destacó también que el envío de la misiva tiene un significado político, que delata el programa de gobierno de la oposición.

“El programa de gobierno de esta derecha antipatria y proimperial es desmantelar el Estado Plurinacional y alentar la ocupación norteamericana contra el pueblo boliviano. Lo que ofrecen del 2020 al 2025 es una intervención”, afirmó.

Finalmente, selló la entrevista con un mensaje de alerta hacia la población e hizo un llamado a la ciudadanía para que trate de visualizar el proyecto de país por el que ha trabajado el Gobierno.

“Una intervención es una carta blanca para que puedas destruir una nación, lo que nos están pidiendo es una intervención a través de la OEA, como si esta fuera una entidad multilateral, independiente. Imagínense a Bolivia sin litio, sin sus recursos naturales más valiosos como el hierro, el gas, el petróleo, sin urea ni amoníaco, un país despojado de sus recursos naturales, un país que van a desnacionalizar radicalmente como en Brasil, Argentina y Chile, y la pregunta del millón es: ¿qué va a pasar con los más de 10 millones de bolivianos sin el proceso de nacionalización, sin empresas estratégicas, sin recursos naturales, sin bonos, sin renta?”, cuestionó.